Qué hay detrás de las 65 autopsias ya realizadas tras el accidente ferroviario de Urda
65 autopsias y 69 fallecidos en el accidente ferroviario de Urda. Identificaciones, denuncias por desaparición y dispositivo forense desplegado en Toledo.
Los Institutos de Medicina Legal de Toledo y Ciudad Real han realizado 65 autopsias a las víctimas del accidente ferroviario de Urda, en Toledo. El balance provisional de fallecidos se mantiene en 69 personas. Las cifras oficiales proceden del Centro Integrado de Datos, creado tras activar el protocolo nacional para sucesos con víctimas múltiples.
El accidente obliga a poner en marcha un dispositivo técnico de gran escala. El protocolo nacional de actuación médico-forense y de Policía Científica se activa cuando el número de víctimas supera la capacidad habitual de los institutos. Su objetivo es coordinar autopsias, identificaciones y atención a los familiares en un único circuito.
Hasta ahora, 13 víctimas han sido identificadas por la Guardia Civil y 12 familias han recibido notificación oficial. Todas las identificaciones se han hecho por huella dactilar, a través del Servicio de Criminalística. Esta vía resulta más rápida que el análisis genético, que se reserva para casos en los que no es posible identificar por otros medios.
Las denuncias por desaparición reflejan la magnitud de la tragedia. Las comandancias de la Guardia Civil han recogido 72 denuncias en cinco provincias, la mayoría en Toledo y Madrid. Cinco personas han sido localizadas con vida, dos de ellas en hospitales. Quedan 67 denuncias activas, de las que 14 corresponden a ciudadanos extranjeros de diez nacionalidades distintas. Esto exige coordinación con consulados y servicios de cooperación internacional.
El despliegue humano es considerable. Más de sesenta profesionales participan en las autopsias e identificaciones, entre médicos forenses, técnicos de autopsia y especialistas del Instituto Nacional de Toxicología, que realiza las pruebas de ADN post mortem. A ello se suman 27 agentes de la Guardia Civil y un equipo psicológico de apoyo a las familias. La Unidad Militar de Emergencias aporta apoyo logístico.
El caso pone a prueba la capacidad del Estado para responder a catástrofes de víctimas múltiples y, en paralelo, al reparto de competencias entre administraciones. La información oficial pasa por un único canal, lo que busca evitar cifras contradictorias en un momento de enorme sensibilidad. La evolución de las identificaciones y de las denuncias pendientes marcará los próximos días, mientras la investigación sobre las causas del siniestro avanza por separado.