Qué hay detrás del temor de los jóvenes a la IA: privacidad, dependencia y empleo
La mitad de los jóvenes de 16 a 30 años teme cómo será el mundo en diez años por la IA. Privacidad, dependencia y empleo, según Luzia.
Una encuesta de la app española de IA conversacional Luzia revela que la mitad de los jóvenes de entre 16 y 30 años teme cómo será el mundo dentro de diez años por los efectos de la inteligencia artificial. El sondeo refleja una generación dividida entre la fascinación por la tecnología y la inquietud ante sus consecuencias.
El estudio agrupa las preocupaciones en tres ejes principales: la privacidad, la dependencia y el futuro profesional. Además, el 29 % expresa dudas moderadas y solo el 21 % declara sentir poco o ningún temor. El contraste entre uso y recelo es uno de los rasgos más llamativos del informe.
En materia de privacidad, el 73,5 % de los menores de 25 años considera que sus datos personales no están bien protegidos en el entorno digital, frente al 57,2 % de los mayores de 25. La brecha generacional es clara: los más jóvenes, que han crecido con las redes sociales, son los más conscientes de los riesgos.
La dependencia de estas herramientas preocupa especialmente a los más jóvenes. Un 66 % de los encuestados de entre 16 y 25 años teme desarrollar una relación de dependencia con la IA, pese a que casi la mitad (42,5 %) la utiliza a diario. Ese doble movimiento de uso intensivo y temor apunta a una relación ambivalente con la tecnología.
El temor laboral es el tercer gran foco. Más de la mitad (55,3 %) teme perder oportunidades si no aprende a manejar estas herramientas, mientras que solo el 28,3 % cree que la IA pueda poner en peligro directamente sus salidas profesionales. La inquietud, por tanto, se centra más en quedarse atrás que en ser sustituidos.
Los datos también muestran diferencias de género. Dos de cada cinco adolescentes mujeres recurren a la IA para hablar de cuestiones personales y emocionales, frente a uno de cada cinco hombres. Asimismo, el 83 % de las mujeres jóvenes se muestra preocupada por los 'deepfakes' de contenido sexual, frente al 34 % de los hombres, lo que sitúa la violencia digital en el centro del debate sobre regulación.
El informe concluye que casi siete de cada diez jóvenes ya dudan de cualquier foto, audio o vídeo antes de darlo por auténtico. Esta desconfianza visual anticipa un escenario en el que la verificación de contenidos será una competencia básica. Las cifras sugieren que la demanda de alfabetización digital y de marcos normativos sólidos seguirá creciendo.