Puente descarta dimitir tras el accidente ferroviario con al menos 69 muertos
Óscar Puente rechaza dimitir tras el accidente ferroviario con al menos 69 muertos y apunta a un fallo en el centro de control de Adif.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha descartado presentar su dimisión tras el accidente ferroviario ocurrido este miércoles, que ha causado al menos 69 fallecidos. Así lo expresó en una rueda de prensa celebrada este viernes en el Ministerio.
El siniestro se produjo al colisionar dos trenes de alta velocidad que circulaban por la misma vía. Es el segundo gran accidente ferroviario en menos de un año, con más de un centenar de víctimas mortales en total. Esta reiteración ha intensificado las críticas hacia el departamento y hacia la gestión de la seguridad en la red.
Según las primeras indicaciones de la investigación, el origen del choque apuntaría a un fallo en el centro de control de mando de Adif, la entidad gestora de la infraestructura. El ministro subrayó que estos indicios son preliminares y que deben confirmarse antes de atribuir responsabilidades concretas.
Puente defendió que la exigencia de responsabilidades es legítima, pero reclamó rigor y advirtió contra la búsqueda apresurada de un culpable. Por otra parte, reconoció que no le correspondía estar en el centro de mando el día del accidente, aunque afirmó que ahora le corresponde dirigir la respuesta institucional. Descartó, así, cualquier cese.
El debate tiene un fuerte componente político. La oposición reclama explicaciones en sede parlamentaria y cuestiona la capacidad de supervisión del Gobierno sobre la red ferroviaria. Desde el Ejecutivo se insiste en que las conclusiones deben esperar al informe técnico, de modo que la presión sobre el ministerio se mantendrá mientras avance la investigación.
En perspectiva, el resultado de las pesquisas técnicas será determinante. De sus conclusiones dependerá si el episodio deriva en reformas en los sistemas de control, cambios en la dirección de Adif o nuevas responsabilidades políticas. Las víctimas y sus familias, así como la confianza de los usuarios en el transporte ferroviario, serán el criterio último para valorar la respuesta del Gobierno.