Lapid reconoce una "victoria a los puntos" y admite que formar Gobierno en Israel será difícil
Lapid admite que formar gobierno en Israel será difícil tras unos comicios con 77,7% de participación y ningún bloque con mayoría en la Knesset.
El ex primer ministro israelí Yair Lapid, uno de los principales líderes de la oposición, sostiene que el bloque opositor se impuso "a los puntos" en las elecciones legislativas, aunque reconoce que formar gobierno será complicado. Según sus datos, la participación alcanzó el 77,7%, la cifra más alta desde 1999.
Lapid, número dos de la coalición B'Yachad (Juntos), afirma que el bloque encabezado por Benjamin Netanyahu obtuvo 53 escaños, un resultado que describe como un colapso. De esa cifra, trece corresponden a formaciones que se definen como no sionistas, lo que deja al bloque con 40 escaños, insuficientes para una mayoría.
El contexto electoral es fragmentado. El Likud, partido de Netanyahu, habría logrado 27 escaños, mientras que Yashar, dirigido por Gadi Eisenkot, obtuvo 21. Ninguno de los dos grandes bloques alcanza por sí solo la mayoría en la Knesset, por lo que la clave de la gobernabilidad queda en manos de los partidos árabes o de una alianza de derechas que excluya a los ultraortodoxos.
Las implicaciones son relevantes. Una coalición viable exigirá acuerdos entre formaciones con programas muy distintos, en un escenario donde la fragmentación parlamentaria condiciona cualquier opción. Lapid ha pedido paciencia a la ciudadanía, subrayando que la negociación para formar gobierno se desarrolla lejos de los focos y requiere tiempo.
Las próximas semanas serán decisivas para conocer si surge una mayoría estable o si el país se enfrenta a un nuevo bloqueo político. El desenlace determinará no solo la composición del próximo gobierno, sino también el rumbo de la política israelí en un momento de fuerte polarización.