Lista Conjunta acusa al Likud de socavar las elecciones israelíes y pide a la oposición unir fuerzas
La Lista Conjunta acusa al Likud de socavar los resultados electorales en Israel tras denunciar injerencia extranjera. El bloque árabe, clave para formar Gobierno.
La Lista Conjunta, coalición de tres partidos de mayoría árabe, acusó este jueves al Likud del primer ministro, Benjamin Netanyahu, de intentar socavar los resultados de las elecciones israelíes. Según el bloque, el partido gobernante busca dañar la legitimidad del proceso con denuncias de injerencia extranjera y fraude. La formación obtuvo doce de los 120 escaños de la Knesset, a los que se suman siete del partido Raam.
El origen de la disputa está en una denuncia presentada por el Likud horas antes. El partido habla de una presunta trama de injerencia extranjera en el proceso electoral, a la que se refiere como 'Ra'amgate', y reclama una investigación inmediata a los servicios de seguridad y a la Policía. Según el Likud, las elecciones habrían sido manipuladas. La Lista Conjunta rechaza estas acusaciones y las considera un intento de deslegitimar el voto de la población árabe israelí.
La Lista Conjunta también denuncia que durante la jornada electoral se enviaron a los centros de votación cientos de activistas de extrema derecha, supuestamente armados, con el fin de disuadir a los electores. La coalición sostiene que existe una campaña coordinada, financiada por elementos del propio Likud, que comenzó meses antes de los comicios. Estas afirmaciones aún no han sido verificadas de forma independiente.
El contexto político es clave para entender el pulso. Los resultados provisionales dan la victoria al Likud, con 27 escaños, frente a los 21 de Yashar, el partido del exjefe del Ejército Gadi Eisenkot. Ninguno de los dos bloques alcanza la mayoría de 61 escaños. Por ello, la llave del Gobierno queda en manos de los partidos árabes o de una alianza de derechas que excluya a los ultraortodoxos.
La Lista Conjunta pide ahora a la oposición liderada por Eisenkot que deje de colaborar con lo que considera mentiras de Netanyahu y de los sectores ultraderechistas de corte kahanista. Plantea que, con su apoyo, el bloque opositor podría sumar 67 de los 120 escaños, una mayoría suficiente para desbancar a Netanyahu. Eisenkot, por su parte, ha indicado que mantiene contactos con las autoridades y que pide examinar exhaustivamente cualquier denuncia de injerencia.
El presidente Isaac Herzog ha pedido que las denuncias se investiguen a fondo y que los responsables, si los hay, rindan cuentas ante la ley. Su posición busca preservar la integridad del proceso democrático en un momento de fuerte polarización. El desenlace de la investigación y la capacidad de los bloques para pactar un Gobierno marcarán los próximos meses de la política israelí, en un escenario en el que la participación árabe se ha convertido en factor decisivo.