El G20 de Exteriores arranca sin foto de familia por la presencia de Lavrov en Atlanta
El G20 de Exteriores en Atlanta arranca sin foto de familia por la presencia de Lavrov, invitado por EE. UU. tras la invasión de Ucrania.
La reunión de ministros de Exteriores del G20 celebrada en Atlanta arrancó sin la tradicional foto de familia. La causa fue la presencia del ministro ruso, Serguéi Lavrov, cuya asistencia ha provocado el rechazo de varios socios europeos del grupo.
Estados Unidos invitó por primera vez desde el inicio de la invasión de Ucrania a un representante ruso a este foro. Rusia fue apartada del G8 tras esa guerra, por lo que su regreso a un espacio multilateral de alto nivel tiene un fuerte peso simbólico.
El ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, defendió que con Rusia no se puede actuar como en otras ocasiones y subrayó la necesidad de evitar señales visuales equivocadas. Sostuvo, no obstante, que las diferencias deben discutirse en la propia mesa de negociación, y por eso consideró importante mantener el diálogo.
Semanas antes del encuentro, el ministro polaco, Radoslaw Sikorski, ya había anunciado que no se fotografiaría junto a los representantes rusos. Esta postura apunta a una coordinación previa entre los países europeos, que han optado por enviar un mensaje político sin romper formalmente el formato del foro.
El contexto de la cita se inscribe en una serie de encuentros en los que Rusia vuelve a sentarse con sus socios económicos. En agosto, en Asheville, Carolina del Norte, acudió el ministro de Economía ruso, Anton Siluanov, a una reunión de responsables de Hacienda. Además, la cumbre de líderes prevista para diciembre en Miami pone el foco en una posible asistencia de Vladímir Putin, lo que supondría un encuentro sin precedentes desde 2022.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, inauguró la reunión calificando el momento como decisivo. Advirtió de crisis económicas y geopolíticas interrelacionadas que afectan al suministro energético y alimentario, a las cadenas de suministro, al comercio y a la libertad de navegación. Pidió al G20 reforzar la resiliencia económica del grupo y proteger los mercados. El desenlace de estas citas determinará si el foro logra mantener su función de coordinación económica pese a las profundas divisiones sobre la guerra en Ucrania.