Rusia alerta de un posible atentado en Moscú tras un aviso de EEUU sobre el Museo Tsarítsino
El FSB confirma un aviso de EEUU sobre un posible atentado en Moscú, en un momento de acuerdo energético Trump-Putin sobre el diésel.
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) confirmó que recibió información de las autoridades estadounidenses sobre la preparación de un atentado terrorista en Moscú. Según el organismo, el aviso llegó a través de un canal de cooperación entre socios y ya se están adoptando las medidas oportunas.
La Embajada de Estados Unidos en Moscú habló de una "amenaza creíble" dirigida al Museo Tsarítsino, que podría causar un número elevado de víctimas. Washington indicó que se está coordinando con las autoridades rusas para dar respuesta. Además, recomendó a sus ciudadanos evitar el Palacio de Tsarítsino y su entorno, así como las aglomeraciones.
El episodio reviste una especial relevancia por la naturaleza de la cooperación. Que Estados Unidos comparta alertas de seguridad con Moscú no es habitual, y debe leerse en el contexto de las tensiones que marcan la relación bilateral desde hace años. Aun así, la comunicación de este tipo de avisos responde a una lógica de seguridad compartida, al margen de la rivalidad política.
En paralelo, el aviso se produce en un momento de intensa actividad diplomática. Donald Trump y Vladímir Putin anunciaron a principios de mes un acuerdo para reanudar los envíos de diésel ruso hasta abril de 2027, una decisión que ha generado malestar en Ucrania. El pacto responde, según el análisis político predominante, a la intención de Trump de contener el precio del combustible antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre.
La presión sobre el diésel tiene un impacto directo en sectores clave del electorado republicano, como el transporte, la agricultura y la ganadería. Si el precio del combustible sube, también aumentan los costes de distribución de alimentos y, por extensión, la inflación. Reducirla es, por tanto, una prioridad económica y electoral para la Casa Blanca.
Queda por ver si la cooperación en materia de seguridad se mantiene y si el acuerdo energético resiste la presión de Kiev y de sus aliados europeos. Lo que ocurra en las próximas semanas, tanto en el terreno de la seguridad como en el de la energía, servirá para medir hasta qué punto el deshielo puntual entre Washington y Moscú es duradero.