Trump anuncia una cumbre trilateral con Putin y Zelenski y cita «grandes progresos» hacia la paz
Trump espera una cumbre trilateral con Putin y Zelenski en noviembre en EAU. Contexto de las negociaciones de paz en Ucrania y las dos vías diplomáticas en curso.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el martes que espera celebrar «muy pronto» una reunión trilateral con sus homólogos ruso, Vladimir Putin, y ucraniano, Volodimir Zelenski. Según Trump, las conversaciones recientes han permitido «grandes progresos» en el conflicto. Las declaraciones se producen en un momento en que la diplomacia europea y estadounidense intenta reactivar un proceso de paz estancado desde hace meses.
Las palabras de Trump llegan después de que, desde Moscú y Kiev, se apuntara a una cumbre trilateral a principios de noviembre en Emiratos Árabes Unidos. Esa coincidencia de fechas y sedes sugiere que existe un calendario de contactos preliminares, aunque no se ha confirmado oficialmente la participación de los tres dirigentes.
El impulso diplomático tiene un antecedente reciente relevante. Los presidentes de Finlandia y Noruega mantuvieron una conversación con Putin, la primera de un dirigente europeo con el mandatario ruso en más de un año. Esa llamada se enmarca en una cumbre celebrada la semana anterior en Oslo, a la que siguió el desplazamiento a San Petersburgo del enviado estadounidense Steve Witkoff para tratar el proceso directamente con el Kremlin.
Zelenski, por su parte, mantuvo contactos con los líderes finlandés y noruego para agradecerles su apoyo a los esfuerzos de paz y transmitirles el contenido de su propia llamada con Putin. El presidente ucraniano insistió en que es necesaria una desescalada y reclamó a Rusia que deje de prolongar la guerra. Kiev mantiene así la postura de que cualquier negociación debe partir de un alto el fuego efectivo.
Un funcionario estadounidense ha descrito el trabajo en curso como la coordinación de una propuesta integral que sirva de base para retomar las negociaciones con Moscú. El enfoque se articularía en dos vías paralelas. La primera se centraría en el futuro de Ucrania, con garantías de seguridad creíbles, integración europea y un marco económico de posguerra. La segunda buscaría condiciones para una paz duradera, incluida una nueva arquitectura de seguridad entre Rusia y Europa y posibilidades de cooperación económica.
Sin embargo, los detalles concretos de ambas vías no han trascendido, y tampoco se conocen los puntos de posible acuerdo entre las partes. Esa falta de precisión obliga a leer con cautela el optimismo de Washington. Las cumbres de alto nivel suelen anunciarse antes de que existan compromisos sustanciales, y la distancia entre Moscú y Kiev en cuestiones territoriales y de seguridad sigue siendo amplia.
En perspectiva, el anuncio marca un posible punto de inflexión en la diplomacia del conflicto, con Europa tratando de tener voz propia junto a Estados Unidos. La celebración de una cumbre trilateral, si finalmente se produce, sería el primer encuentro de este tipo desde el inicio de la guerra y dependerá de que las conversaciones preparatorias avancen en los próximos días.