Lavrov acusa a EEUU de no resolver los problemas de fondo con Rusia pese a la nueva venta de Patriot a Ucrania
Lavrov lamenta que EEUU no resuelva los problemas de fondo con Rusia y critica la venta de 500 misiles Patriot a Ucrania en el G20.
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, lamentó este viernes que Estados Unidos no haya resuelto los "problemas fundamentales" que separan a ambos países. Lo dijo durante una rueda de prensa en Atlanta, donde participa en la cumbre de ministros de Exteriores del G20. Pese a todo, expresó confianza en el pragmatismo de la Administración de Donald Trump.
El detonante de sus críticas fue el anuncio del Departamento de Estado sobre la venta de 500 misiles Patriot a Ucrania, financiados por Europa. Lavrov también señaló que Washington mantiene las sanciones impuestas durante la presidencia de Joe Biden y que ha añadido otras nuevas contra las petroleras Lukoil y Rosneft. Según su valoración, el proceso negociador avanza sin resultados reales.
Para entender el tono del mensaje hay que situarlo en el marco de las sanciones occidentales contra Moscú desde la invasión de Ucrania en 2022. Estas medidas afectan al sector energético ruso, uno de los pilares de su economía, y han sido ampliadas en varias fases. Cada nuevo paquete de ayuda militar a Kiev se interpreta en el Kremlin como una prolongación del conflicto más que como un paso hacia la paz.
Lavrov reservó sus palabras más duras para Europa. Acusó a la Unión Europea de intentar inmiscuirse en las negociaciones entre Rusia y Ucrania, que se desarrollan bajo mediación estadounidense, y cuestionó su capacidad para actuar como garante. Además, responsabilizó a Francia y Alemania de haber contribuido al fracaso de los acuerdos de Minsk, firmados antes de la invasión de 2022.
El mensaje combina una crítica frontal con una señal de apertura hacia Washington. Lavrov admite que alcanzar un consenso sobre los documentos finales de la cumbre del G20 no será sencillo. Aun así, deja abierta la puerta a un entendimiento bilateral con la Administración Trump, a la que atribuye un enfoque más práctico.
Las próximas semanas mostrarán si ese pragmatismo se traduce en avances concretos o si la tensión sobre sanciones, suministro militar y papel europeo en la negociación continúa siendo la nota dominante. El resultado de la cumbre del G20 servirá como primer indicador.