Rusia y Ucrania culminan el reparto de ayuda en Oleshki, ciudad sitiada por meses
Rusia y Ucrania terminan el reparto de ayuda en Oleshki tras meses de emergencia, con alto el fuego hasta el domingo y mediación de EE. UU.
Rusia y Ucrania han concluido este viernes el reparto de ayuda humanitaria en Oleshki, localidad ucraniana bajo control ruso que llevaba meses sin recibir suministros de emergencia. La operación, mediada por la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, reunió ante las cámaras a los responsables humanitarios de ambos países.
Según la Misión de Observación de los Derechos Humanos de la ONU en Ucrania, a la ciudad no llegaban suministros desde el 26 de mayo. El gobernador de Jersón, Oleksandr Prokudin, denunció que unas 2.000 personas, de las cuales cerca de 50 son niños, sobrevivían sin alimentos, electricidad ni agua. La situación se había convertido en una de las más graves de la zona.
El acuerdo incluyó un alto el fuego que se mantendrá hasta el próximo domingo. Antes, una operación de desminado, en la que murió un zapador ruso, permitió abrir un corredor para la salida de civiles atrapados. Algunos residentes viajaron a Rusia y otros a Ucrania, en autobuses organizados para familias, ancianos y menores.
El comisionado ucraniano para los derechos humanos, Dimitro Lubinets, sostuvo que la experiencia demuestra que este tipo de pactos pueden aliviar necesidades reales. Abogó por que se conviertan en algo regular, con el objetivo de reducir la tensión a lo largo de la línea del frente y abrir la puerta a nuevos pasos de desescalada.
Su homóloga rusa, Yana Lantratova, afirmó que los habitantes recibieron todos los suministros y agradeció el acuerdo a ambas partes. Ese tono de cooperación contrasta con la hostilidad habitual del conflicto y muestra que los canales humanitarios pueden funcionar incluso sin avances en la negociación política.
El caso de Oleshki pone de relieve un debate más amplio: si los corredores humanitarios puntuales pueden convertirse en un mecanismo estable. Su continuidad dependerá de que las partes mantengan la voluntad de cumplir lo pactado y de que la mediación internacional sostenga el proceso en las próximas semanas.