Riad intercepta un dron hutí sobre La Meca en plena escalada de ataques contra Arabia Saudí
La coalición saudí destruye un dron hutí sobre La Meca, en medio de ataques a Aramco y aeropuertos. Claves del conflicto yemení y la respuesta internacional.
La coalición militar liderada por Arabia Saudí anunció este viernes la interceptación y destrucción de un dron lanzado por la milicia hutí sobre la región de La Meca. Así lo confirmó el portavoz oficial del contingente, el general de división Turki al Maliki. El episodio se suma a una serie de ataques con misiles y aeronaves no tripuladas dirigidos contra infraestructuras estratégicas del reino.
Los objetivos de los últimos ataques incluyen instalaciones de la petrolera estatal Aramco y aeropuertos internacionales de Riad, Yeda y Dammam. El sábado anterior, las autoridades saudíes denunciaron además el lanzamiento de misiles contra La Meca y Medina, las dos ciudades más sagradas del islam. La amenaza sobre lugares de especial significación religiosa eleva la tensión a un nivel político y simbólico considerable.
El conflicto yemení lleva años enquistado. Arabia Saudí encabeza una coalición militar desde 2015 para apoyar al Gobierno yemení reconocido internacionalmente frente a los hutíes, que controlan amplias zonas del norte del país y de la capital, Saná. La reanudación de los ataques en territorio saudí indica que el frente se ha desplazado de nuevo hacia la frontera y el interior del reino.
En paralelo, el ministro de Defensa saudí, Jalid bin Salman, mantuvo consultas con autoridades internacionales para abordar la seguridad regional. Entre sus interlocutores figuraron la ministra de Defensa española, Margarita Robles, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Que una alianza atlántica y un ministerio europeo participen en estas conversaciones muestra que la inestabilidad en el mar Rojo y la península arábiga afecta directamente a la seguridad occidental.
La Unión Europea condenó las ofensivas hutíes y exigió un alto el fuego inmediato. Además, reclamó que se retome el proceso de diálogo promovido por Naciones Unidas. Las claves a medio plazo dependerán de si Riad y los hutíes aceptan volver a la mesa negociadora, un escenario que hasta ahora ha quedado bloqueado por la alternancia entre treguas frágiles y nuevas escaladas.
El desafío para la comunidad internacional es doble: frenar los ataques contra infraestructuras energéticas y lugares sagrados, y evitar que el conflicto yemení se consolide como un foco permanente de inestabilidad regional. Cualquier avance diplomático requerirá garantías de seguridad para ambas partes y un compromiso sostenido de los actores externos implicados.