Trump cancela sus mítines en Kansas e Iowa y apuesta por actos virtuales antes de las 'midterms'
Trump cancela mítines presenciales en Kansas e Iowa y opta por telemítines antes de las midterms del 3 de noviembre, con caída de popularidad por el coste de carburantes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cancelado sus mítines presenciales previstos para este fin de semana en Kansas e Iowa. En su lugar, celebrará más de veinte actos de campaña exclusivamente virtuales, a pocos días de las elecciones de medio mandato del próximo martes 3 de noviembre.
Según el Comité Nacional Republicano (RNC), los telemítines se dirigirán a votantes de Texas, Nueva York, Pensilvania, Míchigan, Montana y Carolina del Sur. El presidente del partido, Joe Gruters, habla de una "carrera contrarreloj de 72 horas" y asegura que los candidatos republicanos tienen una "sólida posición" en ambos estados, una afirmación que no se sostiene con datos independientes incluidos en la información disponible.
El acto previsto en Kansas era la segunda visita de Trump a ese estado en este ciclo electoral, después del que realizó el 19 de octubre en apoyo del senador Roger Marshall. Marshall disputa ahora una contienda muy igualada con el demócrata Adam Hamilton. La cancelación deja sin el respaldo presencial del presidente a un escaño que el partido considera importante.
El cambio de formato llega en un momento de presión interna. Varios candidatos republicanos en distritos disputados han intentado tomar distancia de la figura del mandatario. La causa, según los datos recogidos, es la caída de su índice de aprobación tras el encarecimiento de los carburantes, vinculado a la guerra con Irán. Esa distancia revela una tensión entre la estrategia nacional del partido y las preocupaciones económicas de los electores en territorios competitivos.
Qué significa esto para la recta final de la campaña. Los actos virtuales permiten llegar a más estados con menos coste logístico, pero también reducen la presencia directa del presidente en lugares donde la competencia es estrecha. Los resultados del 3 de noviembre dirán si la prioridad de movilizar a través de medios digitales compensa la pérdida de apoyo en escenarios de alta incertidumbre.
Más allá de esta semana, la elección servirá como termómetro del respaldo a la gestión presidencial en la segunda mitad de su mandato. Un resultado desfavorable al partido condicionaría la agenda legislativa de los dos últimos años de legislatura y el margen de maniobra del Ejecutivo en política exterior y económica.