Francia: 27 detenidos en nuevas protestas pese al despliegue de 70.000 policías
27 detenidos en Francia en nuevas protestas por educación, coste de vida y violencia policial, con 70.000 agentes desplegados y 14.000 manifestantes.
Las autoridades francesas han notificado la detención de 27 personas durante la nueva jornada de movilizaciones de este sábado, según datos del Ministerio del Interior. La cifra contrasta con las 217 detenciones registradas el fin de semana anterior, lo que sugiere un descenso notable de la tensión callejera. Las protestas reunieron a unas 14.000 personas en todo el país.
Las movilizaciones responden a tres preocupaciones que se han ido superponiendo en las últimas semanas: el deterioro de la educación pública, el encarecimiento del coste de la vida y las denuncias por violencia policial. Son reivindicaciones de largo recorrido, que conectan con un malestar social más amplio y que el Gobierno lleva tiempo intentando encauzar sin éxito pleno.
El Ministerio del Interior ha subrayado que la mayoría de las convocatorias han tenido carácter pacífico y ha descrito la situación como generalmente tranquila. No obstante, ha anunciado que la vigilancia se mantendrá alta. Para ello, cerca de 70.000 policías y efectivos de seguridad han sido desplegados en todo el territorio con el objetivo de prevenir disturbios, saqueos y actos vandálicos, sin menoscabo del derecho a manifestarse.
Las concentraciones más numerosas se produjeron en Clermont-Ferrand y Pau, con alrededor de 2.000 participantes en cada ciudad. También hubo movilizaciones de cientos de personas en Aviñón y Guéret. Las autoridades locales han recurrido a restricciones nocturnas para evitar alteraciones del orden, medida que en París afecta a los entornos de la plaza de la República y Châtelet-Les Halles entre las 23.00 y las 6.00 horas.
Las restricciones se extienden también a menores no acompañados en ciudades como Burdeos, Marsella y Le Mans. La coincidencia con la festividad de Halloween ha añadido una variable de seguridad a la jornada, lo que explica parte del refuerzo policial. El equilibrio entre garantizar el orden público y preservar el derecho de protesta será uno de los puntos sensibles en las próximas convocatorias.
El descenso de la participación y de las detenciones permite leer esta jornada como un posible punto de inflexión, aunque no como una resolución del conflicto de fondo. La capacidad del Gobierno para responder a las demandas sobre educación, poder adquisitivo y actuación policial será determinante para saber si el movimiento se apaga o recupera fuerza en las próximas semanas.