Qué hay detrás de la identificación de 69 víctimas del accidente ferroviario de Urda
69 fallecidos en el accidente ferroviario de Urda: el protocolo de víctimas múltiples, la identificación y el apoyo a las familias en Castilla-La Mancha.
El Instituto de Medicina Legal de Toledo ya ha recibido los 69 cuerpos de las personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido el miércoles en Urda (Toledo). Así lo ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. Los forenses han practicado 48 autopsias y solo cinco víctimas han sido identificadas hasta ahora.
La cifra de fallecidos se gestiona desde el Centro Integrado de Datos, constituido el mismo miércoles tras activarse el protocolo nacional de actuación médico-forense y de Policía Científica para sucesos con víctimas múltiples. Este mecanismo coordina a instituciones de varias comunidades autónomas para responder a una tragedia de gran escala.
El operativo es amplio. Más de treinta profesionales trabajan en Toledo, entre médicos forenses de Toledo, Ciudad Real, Cáceres y asesores del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. A ellos se suman seis técnicos de autopsias procedentes de Toledo, Albacete y Guadalajara. Además, seis especialistas del Instituto Nacional de Toxicología realizan pruebas de ADN post mortem.
La identificación avanza con lentitud. Se utilizan huellas dactilares, cotejadas por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, y análisis de ADN de familiares que han denunciado desapariciones. Se han recibido 70 denuncias de personas desaparecidas, la mayoría en las comandancias de Toledo, aunque también en Madrid, Sevilla, Logroño y Ciudad Real. Dos personas han sido localizadas con vida.
El caso plantea una cuestión de fondo: la capacidad del Estado para responder a emergencias con múltiples víctimas sin depender de la improvisación. La coordinación entre administraciones autonómicas y estatales, el reparto de competencias en materia de medicina legal y la dotación de recursos humanos en los institutos forenses serán objeto de escrutinio. Las autoridades sostienen que el protocolo funciona, pero la magnitud de la tragedia pondrá a prueba esa afirmación.
Más allá de la investigación técnica, el suceso obliga a reforzar la atención a las familias. Tres psicólogas del instituto de Toledo, una de la Oficina de Atención a las Víctimas del Delito y otra de los institutos con jurisdicción estatal ya prestan apoyo. La Unidad Militar de Emergencias sigue aportando logística. Las próximas semanas serán decisivas para conocer las causas del accidente y para que cada familia pueda dar sepultura a sus seres queridos.