Corea del Norte dispara una decena de misiles balísticos al mar de Japón en plena oferta de diálogo militar
Corea del Norte dispara diez misiles balísticos al mar de Japón días después de que Seúl propusiera conversaciones militares para evitar incidentes fronterizos.
Corea del Norte lanzó este jueves una decena de misiles balísticos de corto alcance hacia el mar del Japón, según informó el Estado Mayor Conjunto surcoreano. Los proyectiles partieron de las inmediaciones de Wonsan alrededor de las 12.30 hora local. Es el decimoséptimo lanzamiento de este tipo en lo que va de año.
El ensayo se produce apenas seis días después de que Seúl propusiera a Pyongyang reanudar las conversaciones militares bilaterales. La oferta, formulada por el Ministerio de Defensa surcoreano en septiembre, buscaba definir con precisión la línea de demarcación en la zona desmilitarizada, restablecer los canales de comunicación militar y acordar medidas para evitar incidentes accidentales. El detonante fue la explosión de una mina terrestre al sur de la línea divisoria, que hirió a un soldado surcoreano.
Pyongyang no ha respondido formalmente a la propuesta. Su silencio, unido a la sucesión de pruebas balísticas, refleja una estrategia que combina presión militar y rechazo a cualquier negociación que no contemple el reconocimiento de su programa armamentístico. Para Seúl, la ausencia de respuesta dificulta cualquier mecanismo de prevención de crisis en una frontera ya de por sí tensa.
Las autoridades surcoreanas, en coordinación con los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Japón, han reforzado la vigilancia y mantienen abierta la posibilidad de nuevos lanzamientos. La cooperación trilateral se ha intensificado en los últimos meses, lo que refuerza la capacidad de detección temprana, aunque no altera la dinámica de fondo en la península.
Tokio, por su parte, ha reaccionado con un comunicado de la primera ministra, Sanae Takaichi, en el que anuncia esfuerzos para recopilar y analizar información en tiempo real. El Gobierno japonés también ha ordenado extremar las precauciones para garantizar la seguridad de aeronaves y buques en la región. La cercanía geográfica del mar de Japón a su costa convierte cada prueba norcoreana en un asunto de seguridad nacional para el archipiélago.
Más allá del episodio puntual, el lanzamiento confirma que el bloqueo diplomático en la península se mantiene. La continuidad de las pruebas balísticas, combinada con la falta de canales operativos entre las dos Coreas, incrementa el riesgo de incidentes no deseados. La cuestión que queda abierta es si alguna de las partes aceptará dar el primer paso hacia un marco de comunicación militar que reduzca la probabilidad de una escalada accidental.