Fiscalía surcoreana pide la pena de muerte para Yoon Suk Yeol por la ley marcial
La Fiscalía surcoreana pide pena de muerte para el expresidente Yoon por la ley marcial de diciembre. La sentencia de apelación se conocerá en noviembre.
La Fiscalía especial de Corea del Sur ha pedido la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk Yeol en el juicio de apelación que se sigue ante el Tribunal Superior de Seúl. Los fiscales consideran insuficiente la cadena perpetua impuesta en primera instancia por su papel como cabecilla de la declaración de ley marcial del 3 de diciembre.
La petición fue formulada este jueves durante la vista ante la Sala Penal 12-1. El fiscal especial Cho Eun Seok sostuvo que no existen motivos para dudar en la imposición de la pena máxima que prevé el código penal para el delito de liderar una insurrección.
Para entender el alcance del caso hay que recordar qué supuso aquel decreto. La ley marcial, anunciada por el entonces presidente, fue revocada poco después, pero abrió una de las crisis institucionales más graves de la democracia surcoreana en las últimas décadas. Los fiscales la describen ahora como un intento de subvertir el orden constitucional.
El argumento central de la acusación es que el comandante en jefe, obligado por juramento a defender la Constitución, habría recurrido a tropas armadas contra la ciudadanía. Según la Fiscalía, esa actuación pretendía revertir el avance democrático del país y concentrar el poder de forma prolongada.
La acusación también cuestiona la valoración del tribunal inferior sobre los plazos y la finalidad de la preparación del motín. Sostiene que los hechos probados revelan una planificación de varios meses, lo que, a su juicio, debería pesar más en la condena.
El proceso tendrá ahora nuevas audiencias en las que la defensa presentará sus alegatos finales. La lectura de la sentencia del segundo juicio se anunciará cuando concluyan las intervenciones de las partes, previsiblemente a principios de noviembre. Su resultado marcará el desenlace judicial de una crisis que sigue definiendo el debate político surcoreano sobre los límites del poder ejecutivo.