Los hutíes lanzan seis ataques contra instalaciones petrolíferas y aeropuertos saudíes
Los hutíes atacan refinerías, aeropuertos y una base saudí. Riad confirma un herido leve en la escalada de su guerra en Yemen ligada al conflicto regional.
Los rebeldes hutíes de Yemen han anunciado seis ataques contra refinerías, aeropuertos y una base militar en Arabia Saudí. Las autoridades saudíes confirman, por ahora, solo un herido leve en Riad, tras la interceptación de dos misiles balísticos. El portavoz militar del grupo, el general Yahya Sari, afirma que los impactos causaron muertos y heridos entre las fuerzas saudíes, pero no hay confirmación oficial de esas bajas.
Los objetivos incluyen la refinería de Ras Tanura y una instalación de Aramco en Abqaiq, ambas en el este del reino, así como la refinería de Rabigh, en la costa del mar Rojo. Entre los blancos también figuran los aeropuertos internacionales Rey Jalid, en Riad, y Rey Fahd, en Dammam, y una base militar en Najran, cerca de la frontera con Yemen.
El ataque se enmarca en una nueva escalada de la guerra entre Arabia Saudí y los hutíes. El grupo ha retomado las armas con fuerza contra el Gobierno yemení, que se encuentra desplazado en Adén y cuenta con el respaldo de Riad. Los combates, que se prolongaron durante años, parecían haber entrado en una fase de contención, por lo que esta nueva ofensiva supone un giro preocupante.
El conflicto no puede entenderse al margen de la guerra regional que enfrenta a Irán, principal aliado de los hutíes, con Israel y Estados Unidos. Teherán ha respaldado a este movimiento durante años, y su implicación en la confrontación más amplia eleva el riesgo de que el conflicto yemení se convierta en un frente más de esa guerra.
Las implicaciones son considerables para los mercados energéticos. Los ataques contra refinerías y terminales de Aramco pueden alterar el suministro y elevar los precios del crudo, en un momento de fuerte sensibilidad geopolítica. Para la diplomacia internacional, el reto consiste en determinar si estos ataques marcan el inicio de una nueva fase de hostilidades abiertas o si pueden contenerse mediante negociaciones que aún parecen lejanas.
La perspectiva inmediata depende de la respuesta saudí y de la capacidad de Irán para moderar a sus aliados. Si la escalada continúa, Yemen corre el riesgo de volver a la crisis humanitaria más grave del mundo, mientras la región entera observa si el conflicto se expande hacia nuevos escenarios.