Un menor de 17 años, detenido por coordinar los saqueos de Barcelona a través de un grupo de mensajería
Los Mossos detienen a un menor de 17 años en Sant Sadurní por coordinar saqueos en Barcelona mediante un grupo de mensajería. La investigación sigue abierta.
Los Mossos d'Esquadra han detenido a un menor de 17 años en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona) por su presunta participación en los canales de 'Blocus', vinculados a los saqueos registrados en Barcelona el sábado anterior. La detención se produjo el jueves por la noche y ha sido comunicada este viernes por el cuerpo policial catalán.
Según la policía, el joven difundió el enlace de acceso al grupo y participó de forma activa en sus conversaciones. Allí, siempre según el comunicado, facilitaba indicaciones sobre el material que debía llevarse y sobre cómo evitar la detección policial. Los investigadores sostienen además que incitó a otros participantes a sumarse a las acciones violentas y que llegó a proponer posibles objetivos para los saqueos.
El caso se enmarca en una investigación sobre un canal de mensajería instantánea que, según los Mossos, se utilizó para organizar y coordinar saqueos, desórdenes públicos y actos de incitación a la violencia contra agentes de policía. Se trata de una modalidad en la que la convocatoria se realiza en entornos digitales cerrados, lo que complica la identificación de los responsables y obliga a los investigadores a reconstruir la cadena de difusión.
La edad del detenido plantea un debate conocido en el ámbito penal juvenil: hasta qué punto los menores que actúan como difusores o coordinadores en redes digitales deben responder con el mismo marco que los adultos, y qué papel corresponde a la prevención y a las familias. La Ley Orgánica de responsabilidad penal del menor prevé medidas específicas para este tramo de edad, cuya aplicación dependerá de la evolución de la causa.
Desde el punto de vista de la seguridad pública, el episodio reabre la discusión sobre la capacidad de las fuerzas policiales para monitorizar grupos de mensajería sin vulnerar derechos fundamentales, así como sobre la responsabilidad de las plataformas en la moderación de contenidos que incitan a la violencia. Son cuestiones que suelen aparecer tras cada episodio de disturbios organizados a través de redes.
La investigación sigue abierta y los Mossos no descartan nuevas detenciones. Las próximas semanas serán decisivas para determinar si la red de coordinación era limitada o si existía una estructura más amplia detrás de los saqueos, y si las acusaciones se consolidan en vía judicial.