Solo el 8% de los personajes del cine y las series españolas tiene un cuerpo no normativo
Un informe analiza 125 películas y 89 series españolas de 2025: solo el 8% muestra cuerpos no normativos y persisten los estereotipos.
Solo el 8,86 por ciento de los personajes de las películas españolas y el 8,15 por ciento de los de las series de ficción tienen un cuerpo no normativo, según el cuarto 'Informe ODA contra la gordofobia 2026'. El estudio analiza las producciones estrenadas en 2025 y concluye que la representación de la diversidad corporal sigue siendo escasa y, en muchos casos, estereotipada.
El informe revisó 125 largometrajes y 91 temporadas correspondientes a 89 series de ficción españolas. Solo el 7,58 por ciento de las películas y el 7,61 por ciento de las temporadas ofrecen una representación positiva de la diversidad corporal. En cambio, el 31,82 por ciento de los filmes y el 28,26 por ciento de las series incluyen imaginarios negativos sobre estos cuerpos. El documento registra además un ligero descenso en los indicadores respecto a ediciones anteriores.
La comedia concentra la mayor parte de los personajes con cuerpos no hegemónicos: una cuarta parte en el cine y más de la mitad en las series. Según el análisis, estos personajes tienen también menos peso narrativo. Menos de la mitad cuenta con tramas propias en el cine, un 40 por ciento, frente al 56,97 por ciento en las series. Los personajes gordos aparecen sobre todo en papeles secundarios y, en algunos casos, se les identifica solo por su corporalidad, sin nombre propio.
El informe describe estereotipos recurrentes, como la asociación de estos cuerpos con la comida o con la muerte. Entre los ejemplos citados figuran una serie en la que un personaje gordo abre una cuenta de contenido centrada en comer y un thriller en el que un crítico gastronómico fallece de un infarto sin que se plantee inicialmente un homicidio, por asumirse como algo normal. También se señala la vinculación de la gordura con la discapacidad psicosocial o con una supuesta falta de control personal.
Desde el punto de vista político y social, el dato adquiere relevancia porque la ficción audiovisual es un instrumento de referencia cultural y de regulación del debate público. El estudio sostiene que las producciones familiares siguen ridiculizando la gordura y presentándola como algo indeseable. Como contrapunto, el 29,41 por ciento de los personajes de películas y el 41,86 por ciento de los de series superan el Test Divine, una herramienta que evalúa la representación de la diversidad corporal. Las obras que reflejan identidades complejas, sin reducirlas a su aspecto físico, aparecen como excepciones que el informe considera valiosas.
De cara al futuro, el informe plantea que la diversidad corporal debería incorporarse a los criterios de producción, financiación y evaluación de las obras audiovisuales. La cuestión se inscribe en un debate más amplio sobre la representación en los medios públicos y privados, y sobre la responsabilidad de la industria en la formación de imaginarios colectivos. Las próximas ediciones del informe permitirán comprobar si la tendencia de descenso se consolida o si el sector modifica sus prácticas.