Muere Elke Sommer, actriz de 'El premio' y 'El nuevo caso del inspector Clouseau', a los 85 años
Muere a los 85 años Elke Sommer, actriz de 'El premio' y 'El nuevo caso del inspector Clouseau', por insuficiencia cardíaca en Los Ángeles.
La actriz alemana Elke Sommer, protagonista de la película de espionaje El premio junto a Paul Newman, ha fallecido a los 85 años en su casa de Bel-Air, en Los Ángeles, por una insuficiencia cardíaca. La noticia fue difundida por su hijastro, Sebastian Walther, al diario alemán Bild, según recoge la agencia CulturaOcio.
El fallecimiento se produjo el pasado miércoles, apenas tres meses después de la muerte de su esposo, el hotelero Wolf Walther, ocurrida el 22 de julio. Walther explicó que la actriz falleció tranquilamente alrededor de las diez de la noche. Su trayectoria, que abarca más de seis décadas, sitúa a Sommer entre las intérpretes europeas que dieron el salto a Hollywood en los años sesenta.
Nacida en Berlín en 1940 con el nombre de Elke Schletz, hija de un pastor protestante, Sommer se trasladó sola a Londres a los 17 años. Su carrera comenzó de forma casi casual, tras un concurso de belleza improvisado en la localidad italiana de Viareggio. Una fotografía publicada en la prensa llamó la atención de un productor, y en 1959 debutó en el cine. El impulso decisivo llegó de la mano de Vittorio De Sica, con quien inició una etapa de producciones en varios países europeos gracias a su dominio de varios idiomas.
Su desembarco en Estados Unidos se produjo con El premio (1963), dirigida por Mark Robson, que le valió el Globo de Oro a la actriz revelación. Poco después protagonizó El nuevo caso del inspector Clouseau (1964), de Blake Edwards, junto a Peter Sellers, y una década de comedias, suspense y parodias de espionaje que la situaron entre las figuras reconocibles del Hollywood de la época.
En la segunda mitad de los sesenta, Sommer combinó títulos comerciales con producciones de sátira, como Más peligrosas que los hombres, y regresó al cine europeo en los setenta, donde trabajó con Mario Bava en obras del género de terror italiano. Su carrera se completó con teatro, televisión y apariciones en series estadounidenses, además de una faceta como cantante de cabaret y pintora.
La desaparición de Sommer cierra el capítulo de una generación de actrices europeas que construyeron carreras internacionales en un sistema de estudios dominado por Hollywood. Su legado permanece sobre todo en las películas de los años sesenta, que siguen circulando en filmotecas y plataformas, y en el recuerdo de una intérprete que hizo de la movilidad lingüística y profesional una seña de identidad.