Trump pide al Supremo que California descarte unos 20.000 votos por correo de presuntos no ciudadanos
Trump pide al Supremo que obligue a California a descartar unos 20.000 votos por correo de presuntos no ciudadanos, tras el veto de los tribunales inferiores.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido al Tribunal Supremo que obligue a California a no contabilizar unos 20.000 votos por correo de personas que la Administración considera «probables no ciudadanos». La petición se presenta a pocos días de las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre, y el plazo para resolver es extremadamente breve, ya que los comicios son el martes. Decenas de millones de personas han emitido ya su voto por correo.
El recurso impugna la decisión del Noveno Circuito de Apelaciones, que el viernes vetó cualquier intervención federal en el recuento de votos de California por invadir competencias estatales. El tribunal confirmó así la resolución del 29 de octubre del juez federal David O. Carter, quien denegó la orden de restricción temporal solicitada por el Gobierno porque la medida causaría estragos e interrumpiría unos comicios ya en marcha.
Carter, designado por el expresidente demócrata Bill Clinton, fue tajante: «Si el Ejecutivo puede descartar votos y amenazar unas elecciones en curso debido a acusaciones no probadas, entonces nuestra democracia está en peligro». La resolución subraya además que el Gobierno federal nunca antes había intentado coaccionar, en la víspera de unas elecciones, a un gobierno estatal y local para que abandonara sus procedimientos constitucionales.
El caso se originó cuando el Departamento de Justicia entregó a las autoridades del condado de Los Ángeles y a la secretaría de Estado de California una unidad de almacenamiento con datos de más de 20.000 presuntos no ciudadanos, exigiendo la separación de sus papeletas en 48 horas. Según el juez, el Departamento de Seguridad Nacional identificó inicialmente en Nevada a casi 16.000 supuestos no ciudadanos, cifra que se redujo a 185 tras las revisiones, todos ellos ciudadanos estadounidenses legales. Carter advirtió de que aplicar un procedimiento «plagado de incertidumbres y errores» podría privar del voto a ciudadanos estadounidenses.
La resolución también alerta de que apartar estas papeletas a escasos días de la votación obligaría a las administraciones locales a crear procedimientos nuevos, desviando recursos técnicos y humanos y poniendo en riesgo la finalización del recuento y el cumplimiento de los plazos legales. Corresponderá ahora al Tribunal Supremo, con una mayoría conservadora de 6-3, decidir si admite el recurso y en qué plazo.