Sikorski acusa a Nawrocki de animar a los embajadores polacos a dimitir en plena crisis del Constitucional
Sikorski acusa a Nawrocki de animar a embajadores a dimitir en plena crisis del Tribunal Constitucional polaco, tras la suspensión de su presidente.
El ministro de Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, acusó este lunes al presidente, Karol Nawrocki, de animar a los embajadores polacos en el exterior a dimitir. La acusación se produce en plena crisis política por el control del Tribunal Supremo, que ha llevado a la destitución de su presidente en medio de un despliegue policial y de movilizaciones frente a la sede del alto tribunal.
Según Sikorski, Nawrocki anima a los embajadores a abandonar sus misiones y, por sus supuestas hazañas heroicas, serán recompensados generosamente. El ministro expresó estas críticas en un mensaje en redes sociales, después de que el representante diplomático de Polonia en China, Jakub Kumoch, abandonara su puesto durante la crisis.
Para ilustrar su postura, Sikorski recurrió a un paralelismo histórico con la crisis de 1981, cuando dos embajadores de la Polonia prosoviética, Zdzislaw Rurarz y Romuald Spasowski, dimitieron y buscaron asilo en Estados Unidos y Japón, respectivamente. El ministro señaló que aquellos gestos, en protesta contra la ley marcial, supusieron sufrir las represalias del poder comunista. No obstante, subrayó que la situación actual no tiene nada que ver con aquel episodio y ironizó con que «la historia rima: primero como tragedia y la segunda vez como farsa».
La crisis institucional se remonta a meses de bloqueo en la toma de posesión de nuevos miembros del Tribunal Constitucional. Nawrocki solo ha aceptado tomar juramento a dos de los seis propuestos por el Ejecutivo de Donald Tusk. El conflicto se avivó tras la suspensión, unilateral y por un mes, del presidente del tribunal, Bogdan Swieczkowski, y de su adjunto, Bartlomiej Sochanski, mientras la Policía, bajo las órdenes de Tusk, rodeaba la sede del Constitucional. Desde las filas opositoras de Ley y Justicia se denunció la situación como un intento de golpe de Estado.