Netanyahu resiste pero sin mayoría: el bloque árabe-israelí, clave para formar Gobierno
Netanyahu lidera el escrutinio israelí sin alcanzar 61 escaños. El voto árabe-israelí, con su mejor resultado histórico, se perfila como la clave para formar Gobierno.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantiene la ventaja en los primeros resultados oficiales de las elecciones legislativas, pero su bloque no alcanza los 61 escaños necesarios para gobernar en solitario en la Knesset. Con el 57% de los votos escrutados, el Likud obtendría 27 escaños y la coalición actual sumaría 55. Hasta que se complete el recuento, no está claro quién recibirá el encargo del presidente Isaac Herzog.
El escenario confirma en buena medida los sondeos previos, que anticipaban un resultado muy ajustado. Sin embargo, las encuestas a pie de urna habían ofrecido una imagen engañosa que tuvo que corregirse en pocas horas. Según los datos parciales, el bloque del cambio, liderado por Gadi Eisenkot a través de su formación Yashar, suma 49 escaños. Los partidos árabe-israelíes, por su parte, alcanzan 16, su mejor resultado histórico, con una participación superior a la media nacional del 77,7%.
El factor determinante de la jornada es la movilización de la comunidad árabe-israelí, que representa alrededor del 20% de la población. Tras la caída de su participación en 2022, cuando se quedó en el 53%, este electorado ha vuelto a acudir en masa pese a las críticas y advertencias del Gobierno. Su peso aritmético convierte a las dos listas árabes en la llave de cualquier mayoría, lo que plantea un dilema político de fondo en un país cuya clase política se ha dividido durante años sobre el papel de estos partidos.
Netanyahu ha defendido que el electorado ha respaldado un proyecto de derechas y ha descartado gobernar con formaciones que, a su juicio, cuestionan la existencia del Estado. Eisenkot, por su parte, ha reclamado el derecho a intentar formar Gobierno y ha advertido al primer ministro en funciones de que no utilice la seguridad nacional con fines electorales, en referencia a las especulaciones sobre una eventual acción militar contra Irán.
La Lista Árabe Unida de Mansur Abbas aparece como el socio más factible para la oposición, dado que ya formó parte de un Gobierno anterior, mientras que la Lista Conjunta de Yusef Jabarin mantiene una postura más firme, aunque se ha mostrado dispuesta a un apoyo externo. El desenlace dependerá del escrutinio final, que incluirá unos 600.000 votos de militares, soldados y personal sanitario, y de las negociaciones que se abran en las próximas semanas. Lo que está en juego es la composición de un Ejecutivo en un momento de guerra abierta en Gaza y tensiones regionales con Irán.