Miriam González (Democracia 21) pide la dimisión de Sánchez y lo sitúa como línea roja para pactar
Miriam González (Democracia 21) sitúa a Sánchez como línea roja para pactar tras las generales del 29 de noviembre y reclama la dimisión del presidente.
La presidenta de Democracia 21, la abogada Miriam González, considera que Pedro Sánchez no debería haberse presentado a la reelección en los comicios generales previstos para el 29 de noviembre. Según sus palabras, la figura del jefe del Ejecutivo sería una línea roja para su formación si esta tuviera la llave para facilitar un Gobierno del PSOE. La declaración se produjo en una entrevista en la Cadena Ser, recogida por Europa Press.
El contexto de estas palabras es el de un partido que se presenta como alternativa a los extremos del tablero político. González defiende que su función es evitar que partidos radicales entren en los gobiernos. Para ello, distingue entre las siglas y los dirigentes que encabezan la campaña, y reconoce que no tiene claro quiénes serán finalmente los candidatos a la Presidencia del Gobierno.
En su crítica a Sánchez, la dirigente recurre a tres argumentos: los cinco años de legislatura marcados, según ella, por inconstitucionalidades y promesas incumplidas; la presencia de casos de corrupción en su entorno; y la gestión de la crisis migratoria de Ceuta, episodio por el que considera que el presidente ya debería haber dimitido. Son afirmaciones valorativas de una parte interesada, y conviene leerlas como tal.
La entrevista también aborda la posibilidad de apoyar a un Gobierno del PP. González reprocha a Alberto Núñez Feijóo que haya dejado de reafirmar su anterior postura de dejar gobernar a la lista más votada. Al mismo tiempo, rechaza de forma implícita un ejecutivo con Vox, aunque no cierra la puerta a negociar acuerdos puntuales con todas las fuerzas.
En materia de pensiones, la presidenta considera un error que PP y Vox planteen cambios antes de los comicios y lo califica de irresponsabilidad. Asegura que el sistema no está en peligro, pero reclama revisar los Pactos de Toledo, que cumplen unos 31 años, para adaptar el modelo a la sostenibilidad a largo plazo. Sobre el Salario Mínimo Interprofesional reconoce el avance logrado, aunque expresa preocupación por el escalón salarial inmediatamente superior.
Por último, González sostiene que la inmigración es un activo para España, por su nivel de integración comparado con otros países europeos, y que ello ha contribuido a un crecimiento que otros socios no están logrando. Añade, no obstante, que la inmigración debe estar sujeta a un control efectivo de las normas. Estas posiciones sitúan a Democracia 21 en un espacio de centro que buscará protagonismo si las urnas de noviembre dejan un escenario de equilibrio entre bloques.