Eder Sarabia, nuevo entrenador del Espanyol hasta 2028 tras la destitución de Manolo González
El Espanyol ficha a Eder Sarabia hasta 2028 tras destituir a Manolo González, en plena zona de descenso y con la eliminación copera como detonante.
El RCD Espanyol ha cerrado un acuerdo con Eder Sarabia para dirigir al primer equipo hasta el 30 de junio de 2028. El técnico vasco, de 46 años, releva a Manolo González, destituido tras la eliminación copera ante el Sestao River y una racha liguera de un solo punto en los últimos 15 posibles, que sitúa al equipo en puestos de descenso.
La decisión llega después de un periodo de interinidad a cargo de Sergio García, técnico del filial, que dirigirá al equipo en el partido de este viernes ante el Villarreal. El club busca así un proyecto con horizonte largo en un momento de urgencia clasificatoria. La eliminación en la primera ronda de Copa, ante un rival de categoría inferior, ha agravado la presión sobre la dirección deportiva.
Sarabia llega con experiencia como primer entrenador en el FC Andorra y el Elche CF. Antes fue segundo entrenador de Quique Setién en Las Palmas, Betis y FC Barcelona, donde permaneció la temporada 2019/20. Su trayectoria combina formación en la cantera de Danok Bat y Villarreal con un perfil de técnico que ha trabajado en la élite como ayudante.
El club ha anunciado también la composición de su cuerpo técnico. Jon López, Jon Moreno y Aitor Unzué acompañarán al nuevo entrenador. Además, Álvaro González regresa al club como parte del staff, con 82 partidos defendiendo la camiseta blanquiazul en su etapa como jugador. Su vuelta refuerza la vinculación entre el banquillo y la historia reciente del club.
Las implicaciones inmediatas son claras. El nuevo técnico debe reconducir una plantilla que ha perdido confianza y que se encuentra en la zona baja. La cita del viernes será el primer examen, aunque la presentación oficial está prevista para el próximo martes en el RCDE Stadium. Antes, el director deportivo Monchi explicará los detalles del cambio en una comparecencia ante los medios.
Más allá de la urgencia, el movimiento refleja una tendencia habitual en el fútbol español: la rotación de entrenadores como respuesta rápida a rachas adversas. La clave será si la continuidad contractual hasta 2028 se traduce en estabilidad real o si el proyecto se somete de nuevo a la presión de los resultados en las próximas jornadas.