Bravo acusa a Puente de buscar una "cabeza de turco" tras el accidente de Urda
El PP acusa a Puente de buscar un chivo expiatorio tras el accidente de Urda y exige una revisión de la seguridad ferroviaria.
El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, Juan Bravo, ha acusado al ministro de Transportes, Óscar Puente, de buscar un "chivo expiatorio" tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo) y ha reclamado una gestión de la red que recupere la cultura de la seguridad. Según Bravo, en los últimos diez meses se han producido dos graves siniestros en España, en Adamuz (Córdoba) y en Urda, con más de un centenar de fallecidos en conjunto.
El contexto es clave para entender el tono del mensaje. El accidente de Urda se suma al de Adamuz en un periodo corto, lo que ha elevado la presión sobre el Ministerio de Transportes y sobre Adif y Renfe, las dos empresas públicas responsables de la infraestructura y del servicio. Desde la oposición se sostiene que la sucesión de incidentes no puede explicarse como fruto de la fatalidad.
Bravo también ha dirigido sus críticas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Le ha recordado que el propio Ejecutivo ha admitido que resulta inaceptable que en un mismo año se produzcan dos accidentes ferroviarios de esta magnitud, y ha exigido que de ello se deriven consecuencias políticas o administrativas.
El Partido Popular trasladó sus preocupaciones en una videoconferencia celebrada este sábado con los consejeros de infraestructuras de las comunidades que gobierna. Según el dirigente popular, los responsables autonómicos expresaron una "extrema preocupación" por lo ocurrido en Urda y coincidieron en la necesidad de reforzar la gestión ferroviaria.
La formación ha planteado cinco medidas. Entre ellas figuran una investigación urgente del accidente de Urda, una atención especial a la línea Andalucía-Madrid y el refuerzo del área de seguridad de Adif y Renfe, con foco en los profesionales, la gestión y la seguridad. Asimismo, propone una revisión técnica independiente de toda la red ferroviaria y un plan de emergencia centrado en seguridad, conservación y mantenimiento. Las propuestas, avanzadas previamente por Alberto Núñez Feijóo tras reunirse con expertos, buscan convertirse en la hoja de ruta de la oposición ante el Gobierno.
La cuestión de fondo es si las investigaciones en curso permitirán determinar responsabilidades técnicas y de gestión, y si la polémica política derivará en cambios en la dirección de las empresas ferroviarias o en reformas normativas. Con la red de alta velocidad como eje de la política de transportes, la confianza ciudadana en la seguridad ferroviaria se perfila como uno de los principales desafíos del año.