Querejeta valora dejar la presidencia del Baskonia tras la pañolada de la afición
Josean Querejeta, presidente del Baskonia, estudia dejar el club tras la pañolada de la afición en la Euroliga y la crisis deportiva.
El propietario del Saski Baskonia, Josean Querejeta, estudia abandonar la presidencia y la gestión del club tras la pañolada que recibió de su afición en el Fernando Buesa Arena. El protesta llegó durante la derrota por 86-104 ante el Real Madrid, en la octava jornada de la Euroliga.
El gesto de la grada coincidió con el aniversario de su llegada a la presidencia, hace 38 años. Según fuentes del club vitoriano, el malestar acumulado por los malos resultados habría llevado a Querejeta a plantearse una salida. El equipo suma un balance de 1-7 en la Euroliga y ocupa la última posición de la tabla.
La situación deportiva ha cambiado rápidamente. El club ha prescindido del técnico Paolo Galbiati, con quien había conquistado la última Copa del Rey en Valencia, y ha dado el banquillo al croata Velimir Perasovic. Desde entonces, el equipo encadena seis derrotas consecutivas en competiciones de liga y continental, cinco de ellas bajo el nuevo entrenador.
Querejeta ha defendido en público que la crítica forma parte del cargo. Sin embargo, según estas fuentes, los insultos y las pancartas que cuestionan la planificación deportiva han traspasado un límite que el directivo no está dispuesto a tolerar. Entre los mensajes exhibidos figuraba una crítica directa a la gestión del club.
Una eventual salida tendría consecuencias más allá del parqué. El proyecto de compra del Buesa Arena a la Diputación Foral de Álava, con una inversión de cerca de 153 millones de euros para convertir el pabellón en una instalación de referencia, podría quedar en suspenso. La continuidad del proyecto depende en buena medida de quien dirija la entidad.
Querejeta es socio fundador de la Euroliga y ha situado al Baskonia entre la élite continental durante años, en una ciudad de unos 250.000 habitantes. El desenlace de esta crisis marcará el futuro inmediato del club y del pabellón, y medirá hasta qué punto el modelo de gestión de los últimos años puede sostenerse ante una caída de resultados prolongada.