En Madrid, el 11 de diciembre, surgen preocupaciones en torno al futuro del mercado inmobiliario. Según el portal Idealista, se prevé que los precios de la vivienda sigan en ascenso en 2026, mientras que la disponibilidad tanto en ventas como en alquileres continuará disminuyendo. Este fenómeno se atribuye a una "incertidumbre legislativa" y la falta de consensos mínimos, lo que haría "casi imposible" la aprobación de medidas que mejoren el acceso a la vivienda.
Idealista destaca que se espera una subida superior al 15% en los precios de venta para finales de 2025, calificando la situación de vivienda en España como una "emergencia nacional". La entidad hace un llamado a las autoridades para evitar socavar la confianza en estadísticas clave y aboga por un enfoque que priorice el consenso y decisiones respaldadas por datos concretos.
Según Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, el mercado de alquiler enfrenta un creciente desequilibrio entre propietarios e inquilinos. Las leyes actuales, que tienden a proteger en exceso a los inquilinos con contratos existentes, están excluyendo a aquellos que buscan un nuevo hogar, generando así un reto adicional.
Para 2026, Iñareta prevé que los precios se estabilizarán en las zonas donde ya han alcanzado su máximo, aunque seguirán aumentando en mercados sin intervención. Esta dinámica podría llevar a una mayor falta de oferta, lo que afectará a las familias en busca de residencia.
Actualmente, más de 50 interesados compiten por cada anuncio en Idealista, lo que ha convertido el acceso a alquileres en un proceso altamente competitivo. La familia elegida para arrendar es la que demuestra mayor "seguridad de pago", lo que perjudica especialmente a las familias monoparentales y a quienes dependen de un único ingreso.
Numerosos grupos que antes accedían sin problemas a arrendamientos se encuentran ahora en la lista de "excluidos" debido a un proceso de "elitización" del mercado de alquiler que margina a amplios sectores de la población.
En cuanto a la venta de viviendas, la demanda se concentra en propiedades usadas, las cuales ya no son suficientes para mantener el equilibrio del mercado. Expertos enfatizan la necesidad de finalizar la "criminalización de la construcción", que actualmente se encuentra en niveles de unas 100.000 unidades al año, y sugieren activar mecanismos como la Ley del Suelo para fomentar la edificación de nuevas viviendas.
A pesar de una fuerte demanda de compra, cada vez más familias se ven forzadas a retirarse del mercado debido a exigencias de financiación que requieren ahorros inalcanzables, especialmente ante el aumento incesante de precios en ciudades clave como Madrid y Valencia. Mientras tanto, Barcelona, gracias a la disponibilidad de propiedades de alquiler, experimentará un aumento más moderado en sus precios.
Idealista subraya que la escalada de precios supera con creces el crecimiento de los ingresos familiares, obligando a muchas familias a hacer un esfuerzo cada vez mayor para adquirir una vivienda. En los grandes mercados, este esfuerzo sobrepasa los límites recomendados por expertos en finanzas.
Las transacciones de compraventa de viviendas han alcanzado cifras récord, con más de 700.000 unidades vendidas. Sin embargo, se ha observado una desaceleración hacia finales de 2025, posiblemente debido a los altos precios y la reducción de la disponibilidad de propiedades.
La plataforma inmobiliaria considera que será "complicado" mantener las tasas de crecimiento en el corto plazo. No obstante, podría haber una estabilización que afecte tanto al alquiler permanente como al de temporada, entregando un profundo impacto en estos mercados.
A lo largo de 2024, la concesión de hipotecas había mostrado un crecimiento, pero este ha comenzado a moderarse hacia finales del año, a pesar de un entorno favorable con tipos de interés bajos. Las hipotecas fijas han ofrecido tasas atractivas, con índices por debajo del 2%, mientras que las variables han prácticamente desaparecido del panorama.
De cara a 2026, se anticipa que la situación se mantenga estable, pero es indispensable seguir de cerca la evolución de los precios de la vivienda, junto a la actividad económica y la tasa de desempleo, ya que estos factores podrían influir en un año que, en teoría, debería ser favorable para el mercado hipotecario.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.