El Supremo rechaza la petición de Trump para apartar 20.000 votos por correo en California
El Supremo de EEUU rechaza la petición de Trump de apartar 20.000 votos por correo en California antes de las elecciones de medio mandato.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha rechazado la solicitud de urgencia del Gobierno de Donald Trump para obligar a California a separar y no contabilizar de forma preventiva unos 20.000 votos por correo. La decisión, difundida este lunes mediante una breve providencia judicial, permite a las autoridades electorales del estado recontar estas papeletas con normalidad antes de las elecciones de medio mandato previstas para este martes.
La petición fue presentada por el procurador general John Sauer. Reclamaba una medida cautelar "modesta" para segregar esas papeletas hasta verificar la ciudadanía de los electores señalados por la Administración federal como posibles "no ciudadanos". Según el Ejecutivo, la ley federal prohíbe expresamente el voto de extranjeros, y el recuento de esos sufragios causaría un "daño irreparable" al diluir los votos legítimos.
La iniciativa chocaba con las decisiones previas de los tribunales inferiores. El Noveno Circuito de Apelaciones y el juez federal David O. Carter, que rechazó la orden de restricción el pasado 29 de octubre, denegaron la solicitud. Ambas instancias consideraron que el método empleado por Washington para cruzar datos migratorios está "plagado de incertidumbres y errores" y podría privar del derecho al voto a ciudadanos estadounidenses legales. Además, advirtieron de que obligar a las autoridades locales a implantar un nuevo sistema de segregación en la víspera electoral supondría una injerencia inconstitucional en las competencias de California.
El procurador general defiende que el Gobierno federal tiene derecho a hacer cumplir sus propias leyes electorales por encima de las regulaciones estatales, amparándose en la Cláusula de Supremacía. El documento sostiene además que la separación preventiva de votos cuestionados es una medida rutinaria, contemplada incluso en la legislación electoral californiana, y que no supone anular sufragios sino dar tiempo a resolver su legalidad.
Con la negativa del Supremo, el recuento de las papeletas cuestionadas puede continuar sin la segregación solicitada por la Administración, a escasas horas de la cita con las urnas.