Urda: la colisión de dos trenes deja 64 muertos y eleva a 111 las víctimas ferroviarias de 2026
Dos trenes colisionan en Urda (Toledo) con al menos 64 muertos. Eleva a 111 las víctimas ferroviarias de 2026 tras Adamuz y Gelida.
La colisión de dos trenes de alta velocidad entre Urda y Los Yébenes (Toledo) ha dejado al menos 64 fallecidos y 80 heridos. Es ya el segundo accidente ferroviario más grave desde 2013, cuando un Alvia descarriló en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, con 80 muertos.
El siniestro se suma a dos tragedias anteriores en lo que va de año. El 18 de enero, un tren de Iryo descarriló en los desvíos de entrada a la vía 1 de Adamuz e invadió la vía contigua, donde un Alvia que circulaba en sentido Huelva colisionó contra él. Ese accidente causó 46 muertos y 152 heridos. Tres días después, un muro de contención cayó sobre un convoy de Rodalies de la línea R4, entre Gelida y Sant Sadurní (Barcelona). Murió el maquinista y otras 37 personas resultaron heridas. En conjunto, 2026 acumula al menos 111 fallecidos por estos tres siniestros, cifra que podría aumentar mientras continúan los trabajos de rescate y de búsqueda en Urda.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) investiga el caso de Adamuz, y el de Urda deberá someterse a un análisis similar para determinar las causas técnicas y las posibles responsabilidades en la gestión de la infraestructura y la operación. La concentración de incidentes graves en un periodo tan corto obliga a examinar si existen problemas sistémicos de mantenimiento, de señalización o de coordinación entre operadores y gestor de infraestructuras.
En el plano político, la sucesión de accidentes reabre el debate sobre la inversión en mantenimiento de la red, sobre el papel de los distintos operadores en el sistema ferroviario y sobre los mecanismos de supervisión independiente. Las decisiones que adopten el Ministerio de Transportes y los organismos reguladores en las próximas semanas serán determinantes para la confianza de los usuarios.
Para situar la magnitud de la tragedia, conviene recordar que España ha sufrido accidentes de gran mortalidad en las últimas décadas, desde el correo expreso de 1944 hasta el ferrobús de Cádiz-Sevilla en 1972, con 77 fallecidos. Sin embargo, la concentración de tres siniestros graves en pocos meses supone un episodio de excepcional gravedad para la seguridad ferroviaria. La respuesta institucional y la transparencia de las investigaciones marcarán el alcance de las reformas que se emprendan.
Las próximas semanas serán clave para conocer las causas de los accidentes, las cifras definitivas de víctimas y las medidas que el Gobierno y las comunidades autónomas adopten para reforzar la seguridad de una red ferroviaria que, en 2026, ha sufrido su peor racha de tragedias en décadas.