Trump defiende la guerra con Irán tras la derrota republicana en las 'midterm' y atribuye el revés al precio
Trump dice que repetiría la guerra con Irán y atribuye la derrota republicana en las midterm al precio del petróleo y la gasolina, no al conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que volvería a ordenar la guerra contra Irán pese a la debacle del Partido Republicano en las elecciones legislativas celebradas la víspera. Según la agencia, el mandatario sostuvo que la derrota se explica principalmente por el precio y no por el conflicto.
El contexto es el de una campaña en la que el coste de la vida se ha convertido en un factor decisivo. La propia noticia recoge que el vicepresidente JD Vance y otras figuras republicanas atribuyeron el revés electoral al aumento del coste de la vida causado por el conflicto, iniciado a finales de febrero. Las midterms han supuesto un varapalo para el Partido Republicano, después de que los demócratas hayan logrado escenarios que contemplaban el control de las dos cámaras del Congreso y triunfos históricos en las carreras a gobernador en Texas, Ohio y Georgia.
En sus declaraciones a la prensa, Trump afirmó: «Lo de Irán teníamos que hacerlo y seguimos haciéndolo». Añadió que «ahora mismo tenemos un flujo tremendo de petróleo saliendo de Ormuz» y que, en su opinión, «probablemente esa sea la razón principal (de la derrota electoral), el precio, no la guerra, el precio». Reconoció que la guerra «provocó una ligera subida del precio de la gasolina a corto plazo».
El presidente justificó la operación en la necesidad de impedir que Irán disponga de un arma nuclear. Sostuvo que, de no haber ordenado los ataques, «puede que todo lo que ves aquí deje de existir», y afirmó que en Washington ya conocían las consecuencias antes de entrar en territorio iraní. Sobre Vance, dijo que sabe «cómo se siente» y que ambos han hablado del asunto. Respecto a los demócratas, aseguró que se entenderá con ellos «a menos que quieran ser destructivos».
Trump también rechazó relevar al secretario de Defensa, Pete Hegseth, a quien calificó de «gran trabajo» al frente del Ejército y a quien afirmó que «sería muy popular» como senador. La noticia no recoge más pasos previstos en la Casa Blanca ni en el Congreso tras los comicios.