El Premio Formentor alerta de la «tragedia» de la IA y reclama límites legales a su uso
Basilio Baltasar, presidente del jurado de los Premios Formentor, alerta de la «tragedia» de la IA y pide límites legales. El galardón 2026 fue para Gonçalo M. Tavares.
El director de la Fundación Formentor y presidente del jurado de los Premios Formentor, Basilio Baltasar, alertó este miércoles, en la clausura del encuentro celebrado en el Cabo de Formentor (Mallorca), sobre lo que calificó de «tragedia» que supone la inteligencia artificial para la escritura y el pensamiento. El galardón de 2026 recayó en el escritor portugués Gonçalo M. Tavares.
Según Baltasar, el objetivo de los premios es «despertar la atención del gran público» y dar a conocer autores para que puedan ser leídos y comprendidos. El jurado, según explicó, no presenta candidaturas, sino que analiza obras durante meses para elegir al mejor candidato, sin tener en cuenta la posterior fama o el éxito comercial.
El premio, convocado por editores europeos en 1961, se recuperó en 2011 y está dotado con 50.000 euros para un único autor por el conjunto de su obra. Entre sus galardonados figuran Jorge Luis Borges, Samuel Beckett o Carlos Fuentes. Annie Ernaux y László Krasznahorkai, premiados en 2019 y 2024, recibieron posteriormente el Premio Nobel de Literatura en 2022 y 2025, respectivamente.
La inteligencia artificial centró buena parte de los debates de esta edición. Baltasar sostuvo que, si una máquina puede escribir con facilidad, el ser humano podría dejar de escribir, pensar y sentir, y pidió que los gobiernos y parlamentos legislen y pongan límites a lo que describió como «impunidad tecnológica». Además, citó como único aliado en esta materia la encíclica del papa de Roma sobre el tema.
El encuentro, que celebró su XIX edición, regresó al Cabo de Formentor tras un periodo itinerante iniciado en 2021, con sedes previas en Sevilla, Gran Canaria, Canfranc, Túnez y Madrid. Baltasar expresó su deseo de volver en próximas ediciones, aunque no concretó fechas.
Por último, el director destacó el II Coloquio de Editores Europeos, que reunió a profesionales de Finlandia, Alemania, Italia, Polonia y Francia, y que ya ha dado lugar a traducciones y contratos. Anunció que, en la próxima edición, podría celebrarse un tercer coloquio.