Segway lanza en Europa dos patinetes con autonomía medida a velocidad real
Segway lanza en España, Alemania y Francia el ZT3 MAX y el MAX G3 Pro, con autonomía medida a velocidad real y nueva red de posventa.
Segway ha presentado dos nuevos patinetes eléctricos, el ZT3 MAX, de uso todoterreno, y el MAX G3 Pro, que alcanza 80 km de autonomía a velocidad máxima. Ambos llegarán a España, Alemania y Francia en noviembre.
El rasgo más destacado de la propuesta es la forma en que se mide la autonomía. La compañía aplica el estándar 'Range at Max. Speed', que calcula la distancia recorrida hasta que el vehículo deja de mantener el 60 % de su velocidad máxima. El objetivo es que la cifra anunciada se acerque a la que obtiene el usuario en su día a día, y no a los resultados de laboratorio a velocidades reducidas.
Según la empresa, los consumidores europeos reclaman precisamente esa información. Qué distancia puede recorrer realmente el patinete a la velocidad a la que suele circular es, en su opinión, la pregunta que más pesa en la decisión de compra. Junto a la autonomía, el informe identifica como prioridades la capacidad de frenado, el servicio posventa y la experiencia de uso general.
El ZT3 MAX incorpora un motor de 2.200 W, un 38 % más potente que el del ZT3 Pro, capaz de superar pendientes del 30 %. Cuenta con frenos de disco dobles de 140 mm, suspensión hidráulica de dos etapas y neumáticos de 12 y 11 pulgadas. El MAX G3 Pro monta una batería de 899 Wh, carga rápida con un solo cable y compatibilidad con doble cargador simultáneo. Su pantalla TFT de 2,4 pulgadas permite navegación giro a giro, y sus neumáticos autosellantes reducen de forma notable el riesgo de pinchazo.
En resistencia, el cuerpo del MAX G3 Pro tiene certificación IPX6, que protege frente a chorros potentes de agua, y su batería IPX7, que soporta inmersión de hasta un metro durante 30 minutos. Son especificaciones relevantes para un uso urbano continuado en climas lluviosos.
Más allá del producto, la marca refuerza su red de posventa en Europa. Ha ampliado la red de reparación con distribuidores certificados, ofrece un programa de autorreparación con recambios originales, kits de herramientas y vídeos explicativos, y diseña sus modelos para resolver las averías más habituales en unos 30 minutos. Este enfoque responde a una dificultad conocida del sector de la micromovilidad, donde la falta de servicio técnico cercano ha sido una de las principales quejas de los usuarios.
La apuesta por la transparencia en la autonomía llega en un momento en que las ciudades europeas revisan las normas sobre patinetes eléctricos y exigen, en muchos casos, mayor control sobre seguridad y mantenimiento. Que un fabricante haga públicos criterios de medición más exigentes puede servir de referencia para el sector y para los reguladores que tendrán que comparar las cifras de unos modelos y otros.