Sánchez pide ambición a Iberoamérica en la XXX Cumbre de Madrid ante un mundo dividido
Sánchez reclama ambición a los socios iberoamericanos en la XXX Cumbre de Madrid, frente a la división y el unilateralismo internacional.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reclamó "ambición" a los estados participantes en la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid. Según la información de agencia, Sánchez afirmó en la apertura del plenario que "lo fácil en un mundo como el de hoy sería no estar aquí".
El jefe del Ejecutivo agradeció a los países que han acudido a la cita, a la que también asistió el Rey Felipe VI, encargado de moderar el debate. Entre los líderes presentes figuró el presidente de Argentina, Javier Milei, con quien, según la agencia, Sánchez se saludó de forma fría.
En su intervención, Sánchez situó la cumbre en un contexto internacional marcado por la división y por quienes optan por el unilateralismo y la guerra. Defendió el diálogo y la cooperación frente a "algunos [que] pretenden reducir las relaciones internacionales a la fuerza y a la subordinación". Además, presentó el foro como promotor de la paz, al afirmar que "la destrucción y el dolor de la guerra no puede ser el precio de la ambición de unos pocos".
La agencia recoge que estas palabras fueron interpretadas como una crítica velada al presidente de Estados Unidos, Donald Trump; al de Israel, Benjamin Netanyahu; y al de Rusia, Vladimir Putin. Sánchez pidió a los socios iberoamericanos no limitarse a observar transformaciones como la inteligencia artificial o el cambio climático, sino tener "la ambición de influir en ellas" para defender "nuestra propia visión del mundo".
Pese a las diferencias ideológicas entre los gobiernos de la región, Sánchez instó a avanzar "juntos", al considerar que "el mayor riesgo para Iberoamérica no es pensar diferente, es dejar de pensar en grande". La información de agencia indica que la noticia continuará con una ampliación, por lo que se esperan más detalles sobre el desarrollo de la cumbre.