Protesta multitudinaria frente a la CEOE pide seguridad laboral: "Prioricemos la vida, no el riesgo".
La necesidad de una reforma urgente en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que data de hace tres décadas, ha sido subrayada por diversos sindicatos en una reciente concentración en Madrid. Este evento, en el que se estima que participaron entre 3,000 y 4,000 personas, se llevó a cabo frente a la sede de la CEOE, donde los manifestantes exigieron a las empresas asumir su responsabilidad ante la creciente siniestralidad laboral.
Con pancartas que rezaban consignas como "Queremos salud, no un ataúd" y "No más muertes en el trabajo", los asistentes pidieron un alto a las tragedias laborales. Organizaciones como UGT FICA y CCOO del Hábitat convocaron la protesta, que incluyó un emotivo minuto de silencio en honor a aquellos que han perdido la vida en sus empleos.
Los líderes de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez respectivamente, señalaron a la CEOE como culpable de la alta siniestralidad y criticaron al Gobierno por la falta de campañas de sensibilización al respecto. Álvarez destacó que cada jornada laboral se cobra la vida de más de tres trabajadores en España, y se mostró frustrado por la inacción gubernamental frente a un problema tan grave.
Además, Álvarez acusó a la CEOE de obstaculizar la posibilidad de alcanzar un acuerdo para reformar la ley de prevención de riesgos, afirmando que la patronal no ha asistido a las mesas de diálogo social convocadas por el Ministerio de Trabajo. "¿Con quién van a dialogar si no se presentan?", se preguntó Álvarez, haciendo hincapié en la falta de compromiso de los empresarios para resolver esta crisis.
En su intervención, Álvarez manifestó que no se puede permitir que las disminuciones por incapacidad temporal se confundan con ausentismo, instando a que se tome en cuenta la salud de los trabajadores antes de forzarlos a regresar a sus puestos. Esta postura fue respaldada por ambos líderes sindicales, que también hicieron hincapié en la urgencia de implementar coeficientes reducidos para aquellas profesiones más expuestas a riesgos, como es el caso de la construcción.
La necesidad de actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, según los sindicatos, es crítica, considerando que la calidad preventiva en muchas empresas no es la adecuada. Álvarez hizo un llamado a los trabajadores para que exijan al Gobierno que se tomen medidas efectivas frente a la siniestralidad y remarcó que "ha terminado la era de la impunidad empresarial" en lo que respecta a la protección de los empleados.
Sordo y Álvarez coincidieron en la importancia de que se establezcan sanciones severas para las empresas que no cumplan con la ley, así como más recursos destinados a la prevención de accidentes laborales. Sordo criticó que la enfermedad laboral a menudo es invisible y no recibe la atención que merece, aludiendo a que "la enfermedad laboral es el gran asesino que se ha camuflado de enfermedad común".
Durante las protestas, se recordó la reciente tragedia de cuatro trabajadores fallecidos en un derrumbe en Madrid, un recordatorio sombrío de los riesgos inherentes al sector de la construcción. Así, los líderes sindicales compararon la situación actual con épocas pasadas, alegando que, a pesar de los avances, muchos trabajadores siguen siendo explotados de forma similar a aquellos que construían las pirámides.
Por último, los secretarios generales de CCOO hicieron hincapié en que el 90% de las muertes en el trabajo son evitables si se cumple con la normativa vigente. Llamaron a un Pacto de Estado que aborde de manera integral la siniestralidad laboral, argumentando que “ser un delincuente patronal sale muy barato”. La situación exige una respuesta decidida y colectiva para garantizar la seguridad y la salud de todos los trabajadores en el país.
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