Crónica España.

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Manuel Bretón, líder de Cáritas España, apoya la regularización de migrantes: "Buscan contribuir y prosperar".

Manuel Bretón, líder de Cáritas España, apoya la regularización de migrantes:

En la jornada del 30 de enero, el presidente de Cáritas España, Manuel Bretón, expresó su respaldo al reciente anuncio del Gobierno sobre la regulación extraordinaria de inmigrantes. Durante un encuentro de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE) celebrado en Madrid, Bretón argumentó que muchos de estos migrantes llegan con la intención de contribuir y crecer en la sociedad.

El líder de Cáritas enfatizó que no deberíamos ver a estas personas como una carga. "La mayoría busca vivir dignamente y prosperar. Estamos ante la inminente implementación de un real decreto que permitirá regularizar a aquellos inmigrantes que ya están trabajando en la economía informal debido a su situación documental", afirmó Bretón.

En este mismo evento, se expusieron los hallazgos del 'IX Informe FOESSA' elaborado por la Fundación Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada. Este estudio revela que más de 4,3 millones de españoles se encuentran en condiciones de exclusión severa, de los cuales una tercera parte son menores de edad.

Bretón hizo hincapié en la distinción entre pobreza y exclusión social: "La pobreza se traduce en la falta de ingresos, mientras que la exclusión representa trayectorias vitales interrumpidas, personas que quedan al margen del sistema en diversas dimensiones".

El informe indica que la exclusión severa ha aumentado un 52% en comparación con la época previa a la crisis económica de 2008, y actualmente 9,4 millones de personas enfrentan situaciones de exclusión social, lo que representa un incremento de 2 millones desde 2007. Además, la soledad severa ha multiplicado por cinco su incidencia entre quienes sufren exclusión grave.

Según el análisis, la precariedad laboral afecta a casi la mitad de la población activa, lo que implica que el empleo ya no garantiza la integración social. Asimismo, el informe señala que la falta de acceso a la vivienda se ha convertido en el principal motor de desigualdad, afectando a un tercio de los hogares vulnerables que sufren un apagón digital.

Bretón subrayó que, aunque el panorama laboral ha mejorado, “no ofrece protección real al trabajador”. Alertó sobre la difícil situación de la infancia y juventud, quienes están inmersos en un círculo de trabajo precario y temporal, mientras que los altos precios de la vivienda agravan la situación. "Estamos ante una fractura generacional sin precedentes; los jóvenes se ven imposibilitados para emanciparse o ahorrar para un futuro viable", advirtió.

Además, Bretón lanzó una reflexión sobre cómo el origen social puede determinar el destino de las personas, advirtiendo que esto daña la cohesión social y el contrato social se encuentra debilitado. En un entorno de creciente fragmentación social y contracción de la clase media, propuso un regreso a valores tradicionales, sugiriendo que es crucial cuidar de aquellos que en el pasado nos han brindado apoyo.

El presidente de Cáritas enfatizó que su aspiración final sería poder cerrar la organización, lo que indicaría que ya no existirían necesidades urgentes en la sociedad, aunque lamentó que esa meta aún parece lejana.

Bretón también se refirió al impacto de estos problemas sociales en el tejido empresarial, señalando que contribuyen a una menor disponibilidad de talento, un incremento de la inestabilidad de ingresos y un aumento en los costos sociales y de salud. Todo esto, remarcó, dificulta el desarrollo de proyectos empresariales en contextos empobrecidos y fragmentados.

Sin embargo, destacó el valioso apoyo que Cáritas recibe de diversas empresas, subrayando que todos los integrantes de una organización, desde los altos directivos hasta los empleados, pueden contribuir a mejorar la sociedad mediante el voluntariado, que ha crecido en valor en el ámbito empresarial.

Finalmente, Bretón concluyó que organizaciones como Cáritas asumen responsabilidades que a menudo exceden su función original, reafirmando su meta de cerrar la institución una vez que ya no se requiera su intervención, aunque reconoció que actualmente esta aspiración no es posible.