Crónica España.

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La creciente inestabilidad aumenta con la aproximación del Sahel a Rusia después de distanciarse de Occidente.

La creciente inestabilidad aumenta con la aproximación del Sahel a Rusia después de distanciarse de Occidente.

Los países del Sahel están experimentando un proceso de alejamiento de Occidente, en particular de Europa encabezada por Francia. Estos países están buscando ayuda y apoyo en Rusia, que es mucho menos exigente en sus condiciones, lo que plantea una amenaza a largo plazo.

Este proceso ha llevado al fortalecimiento de los grupos yihadistas, que han aprovechado el vacío en la lucha antiterrorista para ganar posiciones y aumentar la inestabilidad en la región. Esto representa un riesgo futuro para Europa, ya que podría llevar a un aumento en la inmigración, según advierten los expertos.

Los esfuerzos antiterroristas occidentales en el Sahel en la última década no han logrado debilitar la insurgencia regional. Esto ha provocado un colapso de la gobernanza y la emergencia de juntas militares en Burkina Faso, Malí y Níger, según el experto Liam Karr del proyecto Critical Threats.

Las juntas en Malí, Burkina Faso y Níger están siguiendo un guión similar al distanciarse de Occidente, especialmente de Francia, que se vio obligada a poner fin a su operación antiterrorista en el Sahel. Sin embargo, todavía hay un contingente español desplegado en Malí como parte de EUTM.

Los militares de estos países han rechazado el enfoque antiterrorista occidental y han optado por estrategias más agresivas y asociaciones con Rusia. Han sabido aprovechar la frustración de la población vinculando el fracaso de Occidente para debilitar la insurgencia con un sentimiento antifrancés y antieuropeo.

Además de la salida de las tropas francesas, la Misión de la ONU en Malí también se ha retirado de la región, lo que ha debilitado la capacidad de lucha contra el terrorismo. Níger también ha suspendido sus acuerdos de defensa y seguridad con la UE.

Los tres países han creado una nueva Alianza de Estados del Sahel y han puesto sus esperanzas en Rusia, que ofrece una asociación más atractiva y se alinea con sus posturas antioccidentales y su visión militarista. Rusia ha desplegado mercenarios en Malí y ha brindado apoyo militar en Burkina Faso. En Níger, la situación está por verse después de la visita del viceministro de Defensa ruso al país.

Los grupos de defensa de los Derechos Humanos han denunciado abusos por parte de las fuerzas de seguridad, apoyadas por mercenarios rusos, así como por otros grupos armados que respaldan al Ejército contra la población civil en los países del Sahel.

Los grupos yihadistas están ganando fuerza rápidamente en el Sahel, según el Soufan Center. Estado Islámico Provincia Sahel ha reclutado nuevos combatientes y está ampliando su control en toda la región. Existe el riesgo de que se establezca un "mini califato" que atraiga combatientes de otras partes.

Al Qaeda en el Sahel se ha fortalecido en el centro de Malí y cerca de la capital, Bamako. También ha comenzado a aumentar los ataques en los países del golfo de Guinea, como Costa de Marfil, Benín, Togo y Ghana.

La situación en el Sahel corre el riesgo de seguir deteriorándose. El apoyo continuado de Rusia a las juntas y su estrategia militar agresiva conlleva el peligro de exacerbar la insurgencia regional y amenazar los intereses estratégicos de Europa y Estados Unidos. También aumenta el riesgo de amenaza transnacional, ya sea contra los países africanos vecinos o contra Europa.

Estados Unidos y Europa no parecen tener una estrategia coherente sobre cómo abordar la situación en el Sahel, mientras que Rusia y China están cada vez más presentes en la región.