En la capital española, se ha llevado a cabo una reunión del consejo de administración de Indra donde se ha autorizado a su consejero delegado, José Vicente de los Mozos, a iniciar negociaciones con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Aunque la intención inicial era llevar a cabo una fusión por absorción, se están considerando diferentes alternativas, incluida la posibilidad de adquirir una participación mayoritaria de EM&E mediante un pago en efectivo, según informa el diario 'Expansión' y fuentes cercanas a la situación.
Es relevante señalar que este movimiento se ve empañado por tensiones evidentes de conflicto de interés, dado que los dueños de EM&E son el presidente de Indra, Ángel Escribano, y su hermano Javier Escribano, quien, además de ser presidente de EM&E, ocupa un puesto como consejero en Indra por la significativa participación del 14,3% que tiene su empresa en el capital accionario de Indra.
Actualmente, EM&E se posiciona como el segundo mayor accionista de Indra, solo superado por el Gobierno español, que posee un 28% de la compañía a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
En esta línea, se anticipa que De los Mozos mantendrá encuentros con Javier Escribano en los próximos días para definir cómo proceder con esta operación estratégica.
Uno de los elementos más cruciales que influirá en la ejecución final de esta transacción es la valoración de EM&E, ya que determinará el tipo de intercambio accionario en una posible fusión por absorción. Esto afectaría directamente el porcentaje de la empresa familiar Escribano en Indra, teniendo implicaciones significativas para todos los accionistas involucrados.
A pesar de que el Gobierno había respaldado firmemente esta iniciativa, ahora hay incertidumbres sobre su viabilidad, ya que se prioriza el mantenimiento del control sobre la empresa nacional de defensa, sobre todo en el actual clima geopolítico inestable.
Por lo tanto, la valoración de EM&E, cuya auditoría se espera que concluya en 2025, será fundamental. En el caso de que se lleve a cabo una fusión por absorción, la participación de otros accionistas podría disminuir drásticamente, dependiendo de cómo se estructure el acuerdo.
Alternativamente, Indra podría optar por adquirir una participación de control en EM&E, comenzando desde un 50,01%, utilizando tanto efectivo como acciones. Esta opción, al no implicar la absorción total, limitaría la dilución de otros accionistas, lo que podría ayudar al Gobierno a conservar el control de la principal firma de defensa del país.
En este contexto, se ha planteado la posibilidad de que Ángel Escribano se retire temporalmente para evitar cuestionamientos sobre los conflictos de interés que rodean esta transacción.
Por su parte, De los Mozos ha subrayado el valor del conocimiento del sector de defensa que tiene Ángel Escribano, afirmando que su colaboración está siendo fundamental para innovar en la empresa. Durante una reciente charla con la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, destacó que juntos están "transformando" Indra y tomando decisiones arriesgadas que benefician a la compañía, como la adquisición de nuevas instalaciones para la producción de blindados y radares.
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