Historiadores ven con buenos ojos un gesto por la Conquista, pero descartan la «responsabilidad generacional»
Historiadores ven con buenos ojos un gesto de reconocimiento por la Conquista ante la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid, sin asumir responsabilidad generacional.
Historiadores consultados por Europa Press con motivo de la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebra los días 4 y 5 de noviembre en Madrid, consideran adecuado que España realice «algún gesto de reconocimiento» por la Conquista de América, aunque descartan que exista una «responsabilidad generacional». La posición la expresó el catedrático y Premio Nacional de Historia 2026 Miguel Ángel del Arco.
La Conquista estará presente en el contexto de la cumbre. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no acudirá, lo que frustra la expectativa de cerrar la crisis diplomática entre ambos países por este asunto. Tras los gestos de acercamiento del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y del Rey Felipe VI, sí asistirá el presidente de Argentina, Javier Milei, que había puesto en valor la Conquista durante su reciente visita a España.
Preguntado por una eventual disculpa, Del Arco afirmó: «El nieto de un nazi no es responsable de lo que hizo su abuelo, porque, si no, nos metemos en una espiral de responsabilidades en la que la historia no acabaría nunca». Añadió que «las responsabilidades personales o generacionales no duran para siempre». No obstante, consideró que, «por respeto a los derechos humanos», no sería negativo un gesto que reconozca «la historia con toda su complejidad y todo el dolor que hubiese podido causar».
El catedrático describió la Conquista como un proceso «muy complejo, profundamente traumático, lleno de violencia», con desaparición de culturas y lenguas, y evangelización y aculturación forzadas. Subrayó además su carácter geográficamente diverso: «No es lo mismo México que Argentina». Asimismo, advirtió contra los «discursos nacionalistas» que exaltan aquel periodo olvidando el sufrimiento, y se mostró partidario de una conmemoración que «integre las luces y las sombras».
La historiadora del arte de la Universidad de Sevilla Zara Ruiz, por su parte, afirmó no estar segura de que España deba pedir perdón, porque ve «aristas por todas partes». Señaló que los conquistadores «eran hijos de su tiempo», aunque reconoció que «por supuesto hubo abuso». Según Ruiz, la clave puede estar en «algún tipo de gesto de reconocimiento» más que en una disculpa formal, y mencionó los procesos de descolonización de museos, como el Museo de América de Madrid.
Sobre la devolución de patrimonio, Ruiz defendió estudiar «cada caso de manera independiente» y propuso la «custodia compartida» como fórmula de futuro. Del Arco, por su parte, calificó la devolución de «un gesto muy bonito», aunque advirtió de que «los museos europeos podrían quedar vacíos», y señaló que en casos puntuales puede ser positiva.
El catedrático concluyó que lo que da orgullo a una nación no es que su historia sea maravillosa ni esté llena de victorias o imperios, sino que tenga «un gobierno democrático capaz de defender los derechos humanos y de desmarcarse de esas historias de violencia».