En Madrid, el 12 de diciembre, el Ministerio de Hacienda ha manifestado su disposición a reevaluar la deducción actual del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), en previsión de una futura subida del salario mínimo interprofesional (SMI). Este ajuste, que aún está por determinarse, fue reportado inicialmente por 'El País' y corroborado por fuentes del departamento que encabeza María Jesús Montero.
La postura del Ministerio es que un incremento en el SMI es fundamental para salvaguardar el poder adquisitivo de los trabajadores que perciben los salarios más bajos, un grupo que, según estadísticas, incluye una alta proporción de mujeres y jóvenes.
De acuerdo con la misma fuente, lo crítico a considerar respecto a la tributación del SMI es que el ingreso neto de quienes reciben esta renta mínima sea suficiente para cumplir con lo estipulado en la Carta Social Europea, es decir, que no se sitúe por debajo del 60% del salario medio nacional neto.
El viernes, una comisión de expertos encargada de asesorar al Ministerio de Trabajo presentará sus recomendaciones a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sobre el ajuste del SMI.
Este grupo de expertos propondrá a la ministra dos alternativas para la elevación del salario mínimo para el año 2026: una opción sin la carga tributaria en el IRPF y otra que sí incluya dicha tributación. Actualmente, el SMI se encuentra en 1.184 euros al mes distribuidos en 14 pagas.
Concretamente, se sugiere un aumento del SMI de cerca de 37 euros mensuales si se mantiene la exoneración de impuestos, lo que llevaría la cifra a 1.221 euros al mes. Por el contrario, si se implementa tributación en el IRPF, el incremento podría ser de aproximadamente 56 euros mensuales, alcanzando los 1.240 euros mensuales.
Estas propuestas representan un incremento porcentual del 3,1% en el primer escenario (sin tributación) y del 4,7% en el segundo (con tributación), en línea con la recomendación de que el SMI debe alcanzar al menos el 60% del salario medio, según los parámetros de la Carta Social Europea.
Es importante destacar que la propuesta de este grupo de expertos se aparta de las sugerencias presentadas de forma conjunta por los sindicatos CCOO y UGT, así como de las propuestas de las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme.
En detalle, las entidades empresariales han planteado un aumento del SMI de hasta el 1,5% para el 2026, lo que implicaría un salario mínimo de 1.202 euros brutos al mes, distribuidos en 14 pagas, y sujeción a tributación en el IRPF.
Mientras tanto, los sindicatos CCOO y UGT han exigido un incremento más significativo del 7,5%, elevando el SMI a 1.273 euros brutos mensuales por 14 pagas, también con tributación obligatoria en el IRPF.
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