Crónica España.

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"Agresiones diarias a la comunidad china en España: un racismo ignorado, revela Accem"

En España, la comunidad china enfrenta un panorama desalentador marcado por diversas formas de racismo que se hacen evidentes en su vida diaria. Esto va desde agresiones tanto verbales como físicas, hasta burlas y acoso por parte de adolescentes, según un informe de la ONG Accem, titulado 'INFRA-D: Entre la discriminación y la denuncia'. Este estudio fue presentado recientemente y sugiere que esta problemática permanece muchas veces oculta y poco denunciada.

Las personas chinas en nuestro país han compartido un amplio espectro de experiencias discriminatorias, que van desde gestos sutiles hasta ataques más directos y violencia institucional. La ONG advierte que estos actos, que se repiten a lo largo del tiempo, generan una sensación de alienación y exclusión entre los afectados, lo que enfatiza la necesidad de visibilizar esta situación.

Un hallazgo notable del informe es que gran parte de las agresiones y burlas provienen de niños y jóvenes. Este fenómeno, según Accem, es una preocupación especial ya que muestra cómo los estereotipos negativos sobre la comunidad china están tan arraigados que los más jóvenes los reproducen, a menudo sin comprender el daño que causan.

Respecto a la diáspora china, el informe destaca que, a pesar de las primeras oleadas migratorias de los años 80 y 90 provenientes de áreas rurales de la provincia de Zhejiang, la realidad actual es considerablemente más diversa. Las trayectorias, motivaciones y niveles educativos han cambiado, sin embargo, muchas personas aún ven a esta comunidad a través de una lente estereotipada que no refleja su realidad actual.

Accem señala que este enfoque erróneo lleva incluso a que las generaciones más jóvenes, que han nacido y crecido en España, continúen viéndose atrapadas en una narrativa que no les corresponde, lo que limita su integración y desarrollo en la sociedad.

Uno de los estereotipos más dañinos, según el análisis, es la creencia de que las personas chinas son inherentemente sumisas, lo cual provoca que sean un blanco fácil para insultos y actitudes despectivas. Esta percepción, en muchos sentidos, facilita que los comportamientos racistas hacia ellos pasen desapercibidos, recibiendo menos atención y respuesta tanto social como institucional.

El documento también menciona la “invisibilidad” de estos actos de racismo, que se ve reflejada en la escasez de tratamiento mediático y en una falta de debate público. De acuerdo con cifras del CEDRE, la población asiática del Este y del Sudeste es una de las que menos denuncian, con apenas un 8,8% que decide hacerlo.

Las razones detrás de esta baja tasa de denuncias son diversas. Accem enumera la escasez de intérpretes, la falta de conocimiento sobre los procedimientos adecuados, la dificultad para reunir pruebas y la ausencia de respuestas satisfactorias por parte de las instituciones. También se suma el temor a represalias y la percepción de que denunciar un acto racista puede ser un proceso en vano.

El informe subraya que muchos incidentes son difíciles de categorizar dentro de los tipos de racismo más conocidos, lo que refuerza la sensación de que no se pueden tomar acciones efectivas. La ONG enfatiza que cambiar esta percepción requiere que las instituciones se vuelvan más accesibles y confiables.

A pesar de estos desafíos, hay un rayo de esperanza en las generaciones más jóvenes, quienes, gracias a su mayor dominio del idioma y su interacción constante con medios digitales, comienzan a considerar la denuncia como una herramienta potente para generar cambios y desafiar las visiones negativas sobre su comunidad.

Finalmente, el informe especifica que el dominio del idioma es un factor crucial que influye en la capacidad de defensa de las personas. Además, señala que las mujeres sufren especialmente de acoso sexual, mientras que los hombres enfrentan burlas y deslegitimación. Aquellos mayores con menos competencias lingüísticas se sienten más aislados, y quienes carecen de recursos o redes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad ante las instituciones y el mercado laboral.