Crónica España.

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Pacma critica el Toro Júbilo de Medinaceli por descontrol y simbolismo franquista.

Pacma critica el Toro Júbilo de Medinaceli por descontrol y simbolismo franquista.

En la noche del pasado sábado 15 de noviembre, Medinaceli fue escenario de una vez más del controvertido evento del Toro Júbilo, que según denuncias recientes, se ha transformado en un espectáculo de maltrato animal de gran magnitud. La organización PACMA ha señalado que el evento estuvo marcado por una serie de desordenes incluyendo un intento fallido de manejo del fuego, una organización desbordada, la presencia de símbolos franquistas y un público que, decepcionado, decidió abandonar el lugar antes de que concluyera la fiesta.

PACMA, que estuvo presente para documentar toda la celebración, ha expresado su preocupación por el sufrimiento prolongado del toro, que estuvo en una situación de agonía durante más de dos horas. Este periodo crítico incluyó un embolado interminable seguido de un tumulto tratando de llevar al animal de regreso al corral.

Los organizadores dedicaron 19 minutos a colocar y encender las bolas de fuego, y durante este tiempo, el toro quedó completamente desprovisto de visión mientras era inmovilizado. Los insistentes mugidos del animal se escucharon mientras intentaba liberarse de la cuerda que lo sujetaba, llegando incluso a enterrar su cabeza en el barro en un intento desesperado por extinguir las llamas de sus cuernos.

La situación fue descrita por PACMA como un caos absoluto, con una total falta de control durante el festejo que ahora busca ser reconocido como Bien de Interés Cultural. Testigos relatan que el fuego se apagaba repetidamente y que se intentaba reencenderlo utilizando capotes como abanicos.

La crítica no se hizo esperar por parte del Partido Animalista, que se había manifestado horas antes en la Plaza del Ayuntamiento de Medinaceli en contra de este evento. Según su relato, la incapacidad de la organización para controlar al toro durante un periodo de más de dos horas fue evidente. La ausencia de mansos y la falta de coordinación contribuyeron a que el espectáculo se convirtiera en algo caótico y lamentable.

El espectáculo continuó hasta aproximadamente la 1:30 de la mañana, momento en el que gran parte de los asistentes, muchos de ellos ondeando banderas franquistas, y hasta agentes de la Guardia Civil, decidieron marcharse, dejando a un pequeño grupo de organizadores enfrentándose a la situación desbordada.

En este contexto, un proceso judicial se encuentra en curso para evaluar la legalidad de lo ocurrido durante la festividad, como sostienen desde PACMA, quienes han afirmado su compromiso de llevar la lucha hasta donde sea necesario para eliminar esta tradición considerada por muchos como cruel.