Crónica España.

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Japón refuerza su defensa con el mayor presupuesto en la historia debido a las amenazas chinas.

Japón refuerza su defensa con el mayor presupuesto en la historia debido a las amenazas chinas.

El gobierno japonés ha tomado una decisión trascendental al aprobar un presupuesto histórico para su defensa, el cual asciende a 8,8 billones de yenes, equivalentes a aproximadamente 47.800 millones de euros, para el año fiscal 2026. Este significativo aumento del 9,4 % en comparación con el año anterior refleja una clara intención de Japón por reforzar sus capacidades militares, especialmente en el contexto de las crecientes tensiones con China.

La primera ministra Sanae Takaichi ha sido una figura clave en la promoción de este impulso hacia la defensa nacional. Durante la campaña electoral, el Partido Liberal Democrático (PLD) se comprometió a elevar el gasto en defensa hasta alcanzar el 2 % del PIB para marzo de 2023. Esto marca un cambio respecto a la estrategia inicial que preveía que tal incremento se llevara a cabo en 2027, subrayando la urgencia que sienten las autoridades japonesas ante el escenario geopolítico actual.

El contexto de este aumento se da en medio de declaraciones de Takaichi, quien en noviembre pasado advirtió que Japón tomaría medidas firmes si China decidía llevar a cabo un ataque sobre Taiwán. Estas afirmaciones han sido interpretadas en Pekín como una escalada de hostilidad, contribuyendo al ya intenso clima de tensión en la región.

El Ministerio de Defensa japonés ha expresado su preocupación por la creciente influencia de China en el Pacífico y ha señalado la posibilidad de crear una nueva unidad militar para contrarrestar las acciones de Pekín en el área. Esta respuesta refleja un cambio claro en la postura de Japón hacia su entorno, un tema que ha sido objeto de mucho escrutinio.

Desde China, las reacciones no se han hecho esperar. Recientemente, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, ha criticado el aumento del presupuesto de defensa japonés, sugiriendo que este movimiento socava la imagen de Japón como un país que busca la paz. Lin advirtió que el incremento militaroso de Tokio suscita dudas sobre sus intenciones verdaderas en la región, agrandando los temores de los países vecinos respecto a una resurrección de sentimientos militaristas en Japón.

Asimismo, el gobierno chino ha recordado la historia de agresiones pasadas de Japón, sugiriendo que sus esfuerzos militares han sido observados con preocupación tanto por la comunidad internacional como por naciones asiáticas. Lin hizo hincapié en que la administración de Takaichi ha intensificado significativamente el fortalecimiento militar desde su llegada al poder, alejando a Japón de su tradicional postura de desarrollo pacífico y dirigiéndolo hacia un camino que podría resultar peligroso.