Crónica España.

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Ingenieros desvinculan el caso de Adamuz de recientes accidentes en carreteras menores.

Ingenieros desvinculan el caso de Adamuz de recientes accidentes en carreteras menores.

El 23 de enero en Madrid, asociaciones de ingenieros en España han manifestado su desacuerdo frente a la idea de establecer una conexión entre el trágico accidente ocurrido en Adamuz, Córdoba, que ha dejado 45 víctimas fatales, y la reciente decisión de disminuir la velocidad en la línea del AVE que conecta Madrid con Barcelona. Esta decisión se tomó tras las advertencias de los maquinistas sobre el estado de la infraestructura ferroviaria.

También han ocurrido otras incidentes, como el descarrilamiento de un tren de Rodalies en Gelida, Barcelona, el martes, que resultó en la muerte del maquinista y varios heridos. Además, el miércoles un tranvía en Tenerife chocó, aunque afortunadamente no hubo heridos. Otros sucesos incluyen un choque en Cartagena entre un ferrocarril de vía estrecha (FEVE) y una grúa, así como un desprendimiento de rocas que afectó la circulación de trenes de cercanías en Asturias.

César Franco, presidente del Consejo General de Ingenieros Industriales, ha enfatizado que los incidentes en Tenerife y Cartagena son encuentros con el entorno y no deben ser utilizados para generalizar sobre fallas en la red ferroviaria. Según Franco, el riesgo asociado al tranvía radica en su coexistencia con el tráfico urbano, donde la seguridad depende de múltiples factores como el diseño de las intersecciones y la disciplina en la señalización y circulación.

Respecto a la situación en FEVE, el presidente subrayó que la proximidad de otras infraestructuras exige un control riguroso de actividades en el área del ferrocarril. "Un simple error, como la intrusión de una grúa, puede resultar en un percance serio, por lo que se necesitan procedimientos estrictos de autorización y supervisión", declaró. A diferencia de la red de alta velocidad, los sistemas como FEVE y Cercanías operan en contextos donde hay una mayor interrelación con el entorno urbano, lo que eleva el perfil de riesgo.

Si bien reconoció que la coincidencia de estos eventos con el desafortunado accidente de Adamuz podría provocar un debate sobre la seguridad en toda la red ferroviaria, Franco insistió en que el enfoque debería ser más técnico y centrarse en temas específicos. "Es vital discutir cómo se distribuyen las inversiones entre alta velocidad, cercanías y redes convencionales, así como el equilibrio entre la construcción de nuevos kilómetros y la renovación, sin olvidar la importancia del mantenimiento preventivo", añadió.

Por su parte, el presidente del Comité de Edificación e Infraestructuras del Instituto de la Ingeniería de España, un ingeniero de caminos, resumió la realidad de estos incidentes al señalar que "suceden cuando tienen que suceder, y no hay más que discutir".

Afirmó que las vías, independientemente de su ancho, están construidas sobre infraestructuras que deberían manejar un número de accidentes equivalente al de otras vías de Renfe o de ancho internacional, afirmando que las condiciones son similares en general.

Asimismo, Jesús Contreras, vocal de la Junta Directiva de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, expuso que hay incidentes ferroviarios que ocurren con frecuencia por diversas razones, comparándolos con situaciones similares en el metro de Madrid. No dejó de mencionar que ciertos factores, como los suicidios, pueden ser también una causa de accidentes.

Contreras apuntó que la sensibilidad del público y la atención de los medios de comunicación han hecho que estas situaciones sean objeto de mayor escrutinio en la actualidad.