Hong Kong condena a 10 años de prisión al activista Joshua Wong por conspiración con fuerzas extranjeras
Un tribunal de Hong Kong condena a 10 años de prisión a Joshua Wong por conspiración con fuerzas extranjeras, según la Ley de Seguridad Nacional de Pekín.
El Tribunal Superior de Hong Kong ha condenado a diez años de prisión al activista Joshua Wong tras declararse culpable de conspirar para actuar en connivencia con fuerzas extranjeras, en aplicación de la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín. El juez William Tam fijó inicialmente una pena de 13 años, que se redujo tras la pronta admisión de culpabilidad del procesado.
La nueva condena se ejecutará de forma simultánea con los dos meses que le restaban de su anterior sentencia de cuatro años y ocho meses en la causa de subversión conocida como 'Hong Kong 47'. Wong, encarcelado de forma continuada desde noviembre de 2020, permanecerá previsiblemente en prisión hasta 2036, cuando cumplirá 40 años.
El tribunal señala a Wong y al opositor exiliado Nathan Law como los cabecillas de una trama articulada en 2020 que buscaba presionar a gobiernos extranjeros, entre ellos Estados Unidos, para que impusieran sanciones contra las autoridades de Hong Kong y de la China continental tras las protestas de 2019. Según el magistrado, esa campaña internacional agravó la crisis política y el malestar social en la región.
El fallo se enmarca en la aplicación de la Ley de Seguridad Nacional promulgada por Pekín en junio de 2020, norma bajo la que han sido juzgados otros líderes opositores, como el empresario periodístico Jimmy Lai, condenado en febrero a 20 años de cárcel.
La ONG Human Rights Watch ha calificado la condena de "cruel e injusta" y ha exigido la liberación inmediata e incondicional de Wong. Su directora para Asia, Elaine Pearson, ha denunciado el uso de "cargos infundados" amparados en la ley para mantener en prisión a la disidencia, y ha afirmado que "los jóvenes que promueven el cambio social son un activo para cualquier sociedad dinámica, pero el Gobierno de Hong Kong los mete entre rejas". La organización considera que la acusación vulnera la libertad de expresión recogida en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, e insta a la comunidad internacional a imponer sanciones selectivas contra los responsables y a revisar su relación con China.