Crónica España.

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Garamendi advierte: no se debe culpar solo a las empresas, el poder corruptor reside en quienes mandan.

Garamendi advierte: no se debe culpar solo a las empresas, el poder corruptor reside en quienes mandan.

En Madrid, el 9 de julio, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha expresado su preocupación por la posibilidad de que se culpe a las empresas por los recientes casos de corrupción relacionados con exdirigentes del PSOE. Garamendi subraya que la responsabilidad no recae únicamente en las empresas, puesto que los que establecen y gestionan las normas también juegan un papel crucial en este asunto.

En declaraciones realizadas durante un encuentro empresarial, el líder de la CEOE enfatizó que el poder es gestionado por aquellos que lo ostentan, y son ellos quienes, mediante una correcta administración de los procesos y la normativa, deben garantizar que los delitos no ocurran. “Los que manejan estas normas deben ser considerados responsables de lo que sucede”, afirma con firmeza.

Garamendi aboga por una postura equitativa, recordando que responsabilizar exclusivamente a las empresas podría conducir a un colapso en el funcionalismo del país. “No podemos simplemente cerrar todos los partidos políticos ni paralizar el Parlamento o las instituciones encargadas de estos procesos. Culpabilizar de manera unilateral a las empresas no es la solución”, argumenta, resaltando la necesidad de una responsabilidad compartida.

Ante la reciente presentación de nuevas medidas anticorrupción por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el presidente de la CEOE admitió no estar al tanto de los detalles, pero valoró positivamente la intención de implementar más iniciativas en esta dirección. Sin embargo, no dejó de recalcar la importancia de que cada individuo asuma su parte de responsabilidad en este contexto.

“La verdadera responsabilidad recae en aquellos que están en los tribunales, personas que han ocupado cargos públicos relevantes y que han abusado de dicha confianza”, concluyó Garamendi, reiterando que la lucha contra la corrupción debe ser una prioridad para el futuro de la sociedad española.