Crónica España.

Crónica España.

"España experimenta un aumento del 1,4% en productividad anual desde la pandemia, en contraste con la paralización de la UE."

El crecimiento de la productividad en España se ha destacado en el contexto europeo, registrando un aumento anual del 1,4% desde 2020. Este crecimiento contrasta notablemente con el estancamiento observado en la media de la Unión Europea y las caídas experimentadas por potencias como Alemania y Francia.

Un reciente informe del 'Observatorio de Productividad y Competitividad en España', elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), revela que este avance no solo es significativo, sino que también está sustentando el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) nacional.

Los especialistas subrayan que, aunque la economía global ha enfrentado importantes disrupciones en los últimos años, España ha logrado prosperar por encima de la media de la UE desde el inicio de la pandemia. Este crecimiento, que ha situado al PIB per cápita español como el segundo de mayor incremento en Europa desde 2020, solo detrás de Italia, se sitúa al margen del estancamiento de otras naciones europeas.

La creación de empleo ha sido fundamental en este proceso, con un aumento del 11,7% de la ocupación desde 2020, lo que representa 2,4 millones de nuevos trabajadores. Igualmente, la mejora en la eficiencia productiva ha acompañado a este fenómeno, manteniendo una tasa de crecimiento del 1,4% anual.

El informe también menciona que, en 2024, la PTF de España creció un 2%, mientras que la media de la Unión Europea sufrió una caída del 0,7%. Esto resalta que la trayectoria productiva en el país ha sido la mejor desde 1995, mientras que la Eurozona ha visto stagnación.

No obstante, los autores del estudio enfatizan que para mantener estos avances es esencial que se perpetúen en el tiempo, especialmente tras los retrocesos vividos durante los años 90 y la Gran Recesión, donde se evidenció el gasto ineficiente en sectores como el inmobiliario.

Desde el surgimiento del COVID-19, se ha observado que la inversión, que se ha mantenido alrededor del 20% del PIB, ha estado siendo compensada por una mejor utilización de los activos existentes y una mayor inclinación hacia inversiones en sectores más productivos, como la tecnología y la innovación.

Además, aunque la mayoría de los sectores han mostrado una notable mejora en la PTF, este crecimiento se ha debido principalmente a las empresas del mercado privado, mientras que los sectores no de mercado, que incluyen educación y sanidad, continúan con un avance limitado en productividad.

El informe también destaca la relevancia de las empresas exportadoras en el impulso de la productividad, dado su enfoque en actividades tecnológicamente avanzadas. Sin embargo, se ha observado una desaceleración preocupante en las exportaciones, especialmente en la industria automotriz.

Desde una perspectiva regional, el informe apunta a una clara mejora en la productividad en casi todas las comunidades autónomas, ofreciendo excepciones como Extremadura, que ha visto un estancamiento y una caída en su eficiencia productiva.

A pesar de la robusta recuperación en regiones como Baleares y Canarias, que han revertido su desempeño negativo anterior, Extremadura destaca como la única comunidad que ha sufrido un retroceso en este sentido.

Sin embargo, el informe es optimista al señalar que el cambio hacia un modelo de crecimiento más basado en la productividad está ayudando a España a acercarse al PIB per cápita medio de la UE, aunque todavía permanece un 18% por debajo. Los autores subrayan que, a pesar de esta distancia, el país está experimentando un crecimiento gracias a las mejoras en la eficiencia productiva.

A pesar de estos avances, los expertos han alertado sobre un freno en la creación empresarial en España, que ha mostrado una tendencia negativa desde 2008. En 2022, cuando se esperaba una recuperación, la creación neta de empresas de dos o más trabajadores se situó en -2,9%, un dato alarmante que refleja la inestabilidad del mercado empresarial español.

Esta tendencia ha afectado especialmente a las microempresas y pequeñas empresas. En consecuencia, el informe aboga por la necesidad de fomentar el dinamismo empresarial y fortalecer las competencias de la población como una vía esencial para consolidar los recientes logros en productividad.

Además, se señala que la inversión en inteligencia artificial podría ser un catalizador para elevar la productividad, si se acompaña de recursos en la formación de trabajadores y empresarios, asegurando así una adecuada adaptación al futuro que nos espera.