Crónica España.

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El Papa advierte a los sacerdotes sobre hacer juicios a quienes no comparten la fe

El Papa advierte a los sacerdotes sobre hacer juicios a quienes no comparten la fe

En una misa crismal celebrada en la basílica de San Pedro, el Papa instó a los sacerdotes a evitar los "juicios despectivos sobre los que no creen" en una sociedad cada vez más secularizada. Señaló que perder el entusiasmo y encerrarse en la queja podría prevalecer sobre la inmensidad de Dios.

El Papa, que en días anteriores había preferido no pronunciar discursos, esta vez leyó la homilía sin dificultad. Ante cerca de 1.800 sacerdotes que renovarán sus promesas, Francisco destacó que los pastores deben mostrar amor y lágrimas por los alejados, en lugar de juicios despectivos hacia ellos.

En su mensaje, el Pontífice reflexionó sobre la compunción, describiéndola como un aguijón benéfico que lleva a la acción del Espíritu Santo y a un arrepentimiento sincero. Expresó que es esencial liberarse de resistencias y recriminaciones, para encontrar la paz que salva de cualquier tempestad en Dios.

Francisco también mencionó la importancia de las lágrimas en la vida espiritual, señalando que quien no lamenta retrocede, mientras que el que ora con humildad y adoración se hace menos dependiente de sí mismo y más cercano a Cristo y a los pobres.

El Papa ofreció consejos a los sacerdotes, animándolos a no enfocarse únicamente en la eficacia y la inmediatez, sino en el pasado y el futuro. Les instó a redescubrir la importancia de una oración serena y gratuita, en lugar de funcional y comprometida.

Asimismo, recordó que las lágrimas de compunción no deben ser un acto de lástima hacia uno mismo, sino un arrepentimiento sincero. Definió la compunción como un antídoto contra la rigidez del corazón, ya que el arrepentimiento restituye la paz y su ausencia puede conducir a la apatía y a la insensibilidad.

En una conclusión emotiva, el Papa destacó que las lágrimas pueden suavizar los corazones endurecidos, transformando la tristeza en dulzura y evitando que el corazón se torne como una piedra. Animó a los sacerdotes a cultivar la compunción como un camino hacia la paz y la cercanía a Dios.