El Congreso elimina retratos franquistas en homenaje a víctimas de la dictadura
El Congreso elimina retratos franquistas en un acto en memoria de las víctimas, en línea con la Ley de Memoria Democrática y la reparación histórica.
El Congreso de los Diputados retiró los retratos de los presidentes de las Cortes franquistas en un acto que conmemoró a las víctimas del régimen. La ceremonia, presidida por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, incluyó homenajes a episodios de represión y a figuras de la resistencia republicana.
Este cambio responde a un acuerdo alcanzado en la Mesa del Congreso, con apoyo mayoritario del PSOE y Sumar, y en línea con la Ley de Memoria Democrática. La decisión implica la retirada de los cuadros de dirigentes franquistas que presidieron las Cortes durante la dictadura, en un contexto de reconocimiento institucional a las víctimas y de apuesta por la memoria democrática.
La presencia de estos retratos en el edificio parlamentario ha sido objeto de reclamaciones desde la década de los noventa. Grupos como Bildu, junto a otros partidos de izquierda y nacionalistas, han insistido en que su existencia perpetuaba símbolos del franquismo y dificultaba la construcción de una memoria histórica inclusiva. La negativa de otros partidos, como el PP y Vox, se fundamentaba en consideraciones jurídicas y de tradición institucional.
La retirada de los cuadros no solo cumple con la normativa de memoria, sino que también prepara el escenario para la incorporación de retratos de figuras democráticas, como la presidenta Meritxell Batet. La decisión refleja un cambio en la política parlamentaria, que busca armonizar la estética del Congreso con los valores democráticos actuales.
Desde una perspectiva política, esta acción representa un paso simbólico importante en la consolidación del Estado de Derecho y en la reparación moral de las víctimas del franquismo. La medida también evidencia la tensión persistente entre el pasado autoritario y los esfuerzos por consolidar una memoria histórica plural y respetuosa con la democracia.
Mirando hacia el futuro, es probable que esta tendencia se extienda a otras instituciones y espacios públicos. La consolidación de políticas de memoria será clave para fortalecer la cohesión social y la reconciliación, en un contexto político que continúa enfrentando debates sobre el pasado y su reconocimiento oficial.