Crónica España.

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Bangladesh denuncia a Birmania por obstruir el juicio de genocidio en la Corte Internacional.

Bangladesh denuncia a Birmania por obstruir el juicio de genocidio en la Corte Internacional.

El Gobierno de Bangladesh ha lanzado serias acusaciones contra Birmania, a la que señala como responsable de distorsionar el proceso judicial por genocidio que se sigue en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en relación con la comunidad rohingya. Según Bangladesh, las autoridades militares birmanas están tratando de crear una "narrativa migratoria" con el fin de desviar el enfoque de los crímenes horrendos perpetrados contra los rohingyas.

Recordemos que este caso fue inicialmente presentado por Gambia, que acusa a las fuerzas birmanas de haber iniciado un genocidio contra los rohingyas a partir de agosto de 2017. Este conflicto ha llevado a la huida de cientos de miles de personas hacia Bangladesh, donde se encuentran en una situación de refugio desde entonces. En esta “operación de limpieza” anunciada por el Ejército birmano, se denunciaron actos tan graves como ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual y la devastación de propiedades.

El Ministerio de Exteriores de Bangladesh ha rechazado la defensa presentada por Birmania, que se refiere a los rohingyas como "bengalíes". Esta etiqueta, según Dhaka, busca establecer una falsa narrativa de migración ilegal y reforzar las supuestas amenazas a la seguridad interna birmanas, presentando así un argumento para justificar lo que el Ejército ha calificado como una "operación antiterrorista".

En sus declaraciones, el Ministerio ha subrayado que los rohingyas son un grupo étnico con una historia de siglos en el estado de Arakán, que se remonta incluso antes de que la región formara parte del Reino de Barman en 1785. Resaltan que su presencia en la región antecede las fronteras modernas y está respaldada por registros históricos y estudios independientes.

Además, la denuncia prosigue afirmando que Birmania ha sistemáticamente negado a los rohingyas sus derechos constitucionales, marginalizándolos como ciudadanos de segunda clase hasta el extremo de ser expulsados y despojados de su nacionalidad. Según el Ministerio de Exteriores, catalogar a los rohingyas como "bengalíes" es parte de una campaña sistemática por parte del Estado birmano para privarles de sus derechos fundamentales, afectando su ciudadanía y derechos humanos.